Atlético Pilar vivió su “época de oro” a mediados de los años 1990. Aquel equipo logró combinar jugadores de experiencia con aquellos que recién estaban dando los primeros pasos en la Primera División.
El recordado Heber Carsín construyó un plantel que pisó fuerte en el torneo de la Liga Escobarense de Fútbol y que coronó en 1993 con su primera estrella en la competencia.
El Rancho definió el título en una final tremenda disputada en la cancha de Deportivo Armenio y ganándole por 1 a 0 nada menos que a su eterno rival, Abrojal. El cierre de aquel año fue tremendo para los equipos pilarenses, que comenzaban a dominar el torneo. Los hinchas armaron la caravana de una fiesta que arrancó en Maschwitz y terminó en la sede del club.
“Un equipazo y mucho apoyo de la Comisión del club de entonces y mucho entusiasmo. El técnico Luis Salvador era determinante en sus ideas y no dudaba de sus decisiones. Daniel Loraschi (preparador físico) era un avanzado para esa época y el equipo era un violín. Jugué poco volviendo de una lesión”, recordó Guillermo Michelini, integrante del plantel.
“El equipo estaba muy bien y la gente apoyaba mucho. Carsín dejó un gran equipo. Orgulloso de ser parte del primer equipo de fútbol campeón de Atlético en la Liga Escobarense y luego continuar en el Torneo del Interior”, agregó.
Atlético se coronaba invicto tras 16 partidos y tuvo como premio la clasificación al Torneo del Interior 1994-95. Fue toda una travesía para un equipo humilde y que lo peleó con sus armas.
Atlético lograba su primera estrella y sumaba experiencia en el interior
Experiencia
El Rancho debutó el 16 de octubre de 1994 como visitante de Estrella de Berisso (representante de la Liga de La Plata), por el Grupo G de la fase inicial del ex Regional. “Ese partido estaba programado para jugarlo el domingo en la cancha de Estudiantes de La Plata, pero cuando íbamos en medio del camino llovió y nos tuvimos que volver, y lo jugamos el martes en la cancha de Villa San Carlos en Berisso. Fue algo tremendo para nosotros, porque tuvimos que ir a buscar a los jugadores al trabajo sino no podíamos armar el equipo”, contó el técnico Luis Salvador.
Justamente, el Tarta se había hecho cargo del plantel, ya que Carsín se había retirado de la dirección técnica por problemas de salud.
Atlético contaba con la base del campeón de la Liga, más algunos refuerzos de experiencia que llegaron. “Todo era un trabajo a pulmón. El presidente (Jorge) Álvarez quería darle la oportunidad a los jugadores del club”, contó. “Vino el Goma Verón, un buen defensor central de Grand Bourg. También estaban Guillermo Michelini, Miguel Coronel, Roberto Basiglio, Culeco González, Pino Bravo, Sebastián Dolera y el arquero Negro Friera”, recordaba Salvador algunos de los nombres.
“Era toda una aventura jugar el Torneo del Interior, no es como hoy que tenés más medios para llegar y jugadores que están más preparados”, explicaba Luis en diálogo con El Diario.
“Fue un torneo muy duro, enfrentamos a equipos más preparados. Fue una experiencia muy linda, era un equipo de amigos”, describió.
Fue el primer equipo de Atlético que abrió el camino para que luego llegaran los títulos de 2001, 2012 y 2014. Un equipo que marcó una época para el fútbol de Pilar.
La campaña
Atlético jugó la Zona G del Torneo del Interior 1994-95 y terminó 3º en un grupo de 4 equipos con 5 puntos en 6 partidos (1G-3E-2P; 5GF y 8 GC). Su única victoria fue 2-0 ante Sportivo Open Door (Luján). Y el mejor partido, según Luis Salvador, fue el empate 0-0 ante Atlético y Progreso de Brandsen (ganador del grupo) en San Miguel. “Fue el mejor desempeño del equipo. Un partidazo de Culeco González, un jugador completo”, tiró.