ver más

Falleció Oscar Furlong, el primer ídolo del básquet argentino

Se convirtió en leyenda tras vencer a Estados Unidos en la final del Mundial de 1950. Sus últimos 30 años los vivió en su casa del country Mayling, de Pilar. Tenía 90 años.
Por Redacción Pilar a Diario 11 de junio de 2018 - 14:35

En abril del año pasado, El Diario entrevistó a Oscar Furlong, uno de los más grandes del deporte argentino, que hace 30 años decidió radicarse en Pilar, donde falleció en las últimas horas a sus 90 años.

En esa última entrevista, Pillín (su apodo de siempre) recorrió toda su trayectoria deportiva, cuyo punto máximo fue en 1950, tras disputar la final del Mundial de básquet contra Estados Unidos, selección a la que derrotaron 64-50.

Pero su historia deportiva, repleta de logros, no solo tuvo a la pelota naranja como protagonista, sino también al tenis: fue capitán de Copa Davis entre 1966 y 1977, llegando a semifinales nada más y nada menos que con Guillermo Vilas y José Luis Clerc. “Entrenaba al equipo de tenis como lo hacía en el básquet”, reveló en la entrevista exclusiva con El Diario.

“Mi vida en Pilar es bastante tranquila, vivo hace más de 30 años en Mayling, desde que se fundó. Aquí ando, la paso bien, con gente agradable. Eso sí, siempre mirando deportes”, contó en ese momento.

Nacido en una familia de deportistas, el único club argentino en el cual jugó fue en Gimnasia y Esgrima de Villa del Parque, institución fundada por su padre. En ese entonces las canchas de básquet eran al aire libre y se jugaba en polvo de ladrillo.

Luego de ganar el Mundial, llegó el ofrecimiento de Estados Unidos y allí partió, gracias a una beca de la Universidad Metodista del Sur. Durante cuatro años jugó en la liga universitaria del país norteamericano y cuando todo hacía suponer que llegaría su desembarco a la NBA, más de 40 años antes de la llegada de un argentino, decidió volver al país.

“Nunca me arrepentí  de rechazar la NBA, además también jugaba al tenis, me gusta vivir acá”, reconoció el hombre que fue nuestro primer Ginóbili, como sus seres queridos siempre lo recordarán, el gran Pillín.

 

 

Seguí leyendo

Dejá tu comentario

Te Puede Interesar