Se cumplen hoy 15 años de la llegada de Matías Rossi al Turismo Carretera y lo celebrará viajando a San Juan para disputar una nueva fecha del Top Race. El piloto de Del Viso llegaba a la categoría más popular del país el 11 de mayo de 2003 con un Chevrolet de la escudería de Satriano a la Catedral de Buenos Aires.
Después de haber sido la revelación en el monoposto con su título en la Súper Renault (campeón 2002), su bautismo llegó con un auto que no tenía un gran rendimiento pero quedó marcado en la historia con una clasificación en el puesto 71 y 20º en la serie, quedando afuera de la final.
Las alegrías y el protagonismo llegarían con el asentamiento de Matías en el TC. En el 2007, ya coronado bicampeón del TC 2000, llegó al subcampeonato detrás de un inalcanzable Christian Ledesma.
Rossi empezaría a ser una de las grandes atracciones del Turismo Carretera por su estilo de manejo agresivo y profesional, siempre llevando sus autos al máximo rendimiento.
La corona del TC era el gran anhelo y se hizo desear. El 2012 fue rutilante en la fase regular y con la Copa de Oro tenía que ratificarlo en la recta final y no pudo hacerlo.
En el 2014 tendría la gran revancha. Siempre con Chevrolet, en el Donto Racing, fue una aplanadora. El Misil metió 5 triunfos y 11 podios para concretar el anhelado título de la categoría más popular de la Argentina.
Entró completamente al círculo de los grandes pilotos de la historia de la categoría y sigue siendo un referente, ahora como uno de los volantes de excelencia y experiencia.
Tuvo varios título más a mano, que con polémicas situaciones terminaron escurriéndose (la del toque de Werner increíble). Y en este 2017, ya con Ford, busca nuevamente buscar lo más alto del podio.