Cuando Matías Rossi comentó que el autódromo de Posadas nunca lo trató bien, quiso graficar situaciones como las que vivió este viernes en el arranque de la 6ª fecha del Turismo Carretera. El piloto de Del Viso terminó 17º en la primera tanda clasificatoria y volvió a penar con la mala fortuna que parece acecharlo cada vez que pisa tierra colorada.
La tierra colorada no le sienta bien
Con el Ford del equipo Nova Racing, el Misil culminó a 852 milésimas del poleman provisorio Emiliano Spataro pero hubo 20 autos encerrados en un segundo, por lo que la diferencia resultó abismal.
Tanto, que Rossi estará obligado a recortar más de tres décimas en la clasificación definitiva del sábado para ilusionarse con un lugar entre los 6 mejores y así encarar las series desde las posiciones de privilegio.
De acuerdo al testimonio de los pilotos, las condiciones del trazado mejorarían para la segunda clasificación y se espera que se bajen los tiempos del viernes. Pero en el caso de Rossi, también será necesario un salto de calidad en el funcionamiento del auto, sobre todo si se tiene en cuenta que, si se confirma este resultado, sería su tercera clasificación consecutiva fuera de los 10 mejores.
"No estamos funcionando bien con el motor. Perdemos mucho en las rectas. Estamos muy lejos de los mejores de la marca. Pensábamos, por la referencia en La Pedrera, que habíamos progresado en ese aspecto, pero no”, manifestó el Misil, luego del 24º puesto obtenido en los entrenamientos matutinos. "No sabemos si lo que perdemos es por un problema exclusivo en el motor o si bien hay algo en el auto que nos está provocando eso. Es nuestro primer año con la marca por lo que todo es experiencia, datos de referencia”, agregó.
Luego de la clasificación afirmó que el auto mejoró con los neumáticos nuevos pero que persistió el déficit en el motor. "Tenemos que analizar todo el día y ver las cosas que podemos tocar en el Ford para mañana y el domingo”, comentó Rossi.