Más de mil kilómetros masticando bronca. Desde La Rioja hasta Del Viso, tratando de dejar a atrás la desilusión por un pistón fundido. Hace varias horas que Roberto Naivirt cambió los caminos de tierra por uno de asfalto. Abandonó el Rally Dakar en la 10ª etapa. Llegó hasta Chilecito, La Rioja, y aprovecha el camino de regreso a Buenos Aires por la ruta 9 para digerir el golpe. "Hicimos mucho sacrificio y nos quedamos con las manos vacías”, se lamenta el Panadero, en diálogo con El Diario.
Naivirt después del Dakar: "Fue un golpe muy duro"
- ¿Cómo funcionaba la camioneta antes del abandondo?
- Venía funcionando bien, no había fallado pero de repente se paró y se terminó la carrera. Veníamos haciendo una carrera bastante prolija. Nunca tuvimos la necesidad de bajar las planchas para desencajar la camioneta. La única rotura que habíamos tenido fue una manguera del tubo y se rompió la caja, pero ya en el tramo de enlace llegando al campamento.
- ¿Cómo fue tener a José Luis Di Palma como navegante?
- José es un tipo muy profesional. Podía ir con los ojos cerrados porque fue llevando la hoja de ruta metro a metro. Fue muy prolijo, se puso la camiseta y no dejó nada librado al azar. Fue una experiencia espectacular.
- Hubo varias etapas suspendidas o reducidas por lluvia, ¿cómo influyó el clima en carrera?
- Llovió muchísimo en Bolivia. Tuvimos dos etapas con mucha agua. En Uyuni-Salta, ya del lado argentino, nos agarró la lluvia y tuvimos que meternos en un río que estaba creciendo bastante rápido. En Bolivia nos agarró una lluvia torrencial. Nos trató bastante mal en los campamentos y una noche tuvimos que refugiarnos en una estación de servicio. En ese sentido fue increíble la ayuda y el buen trato de la gente.(La entrevista completa, mañana en la edición impresa de El Diario).