La biotecnología argentina vuelve a posicionarse a la vanguardia científica global. Mikele Amondarain es genetista, oriunda de Coronel Pringles, y convirtió su investigación doctoral en una startup biotecnológica llamada Vesicly que desarrolló un innovador parche regenerativo de hidrogel diseñado para acelerar la regeneración de la piel y reparar tejidos en heridas dérmicas severas, un avance que ella misma define como una especie de “curita futurista”.
Una genetista argentina creó un parche regenerativo de tejidos humanos
Mikele Amondarain creó un parche regenerativo de hidrogel pensado para heridas dérmicas severas, al que ella define como una especie de “curita futurista”.
El proyecto, impulsado en el Parque de Innovación de la Ciudad de Buenos Aires y respaldado internacionalmente por fondos como Startup Chile y la Beca Draper, combina la impresión 3D con la medicina regenerativa de precisión.
Detrás de este desarrollo biotecnológico existe una profunda motivación personal. Impulsada por antecedentes familiares de salud que despertaron su interés por comprender las patologías humanas y la genética, Amondarain avanzó desde la fase de investigación básica hasta la conformación de una empresa biotecnológica de escala internacional.
La idea surgió de su tesis doctoral en genética, y Mikele señala que el proyecto actualmente se encuentra realizando estudios preclínicos en animales, con la intención de avanzar hacia ensayos en humanos. “Hoy el proyecto está en lo que son estudios preclínicos para poder pasar al humano”, afirmó.
Tras los resultados alcanzados en estudios preclínicos, el equipo científico se enfoca en escalar la producción y avanzar hacia los ensayos clínicos en humanos. El desarrollo no solo representa una solución médica prometedora para patologías cutáneas de difícil tratamiento, sino que reafirma el potencial del talento científico argentino en la industria de la salud global.
¿CÓMO FUNCIONA LA “CURITA FUTURISTA”?
A diferencia de los apósitos tradicionales que se limitan a cubrir o proteger la zona afectada, este dispositivo actúa activamente sobre las células humanas. El parche utiliza un hidrogel cargado con exosomas —vesículas secretadas por células madre mesenquimales— que transportan señales biológicas directas para estimular la cicatrización orgánica.
- Efecto regenerativo: Envía instrucciones químicas a las células de la piel para activar la producción natural de colágeno y el cierre acelerado del tejido.
- Reducción de marcas: Su diseño busca minimizar la formación de cicatrices queloides o hipertróficas, optimizando la restauración de la dermis.
- Uso versátil: Está concebido para tratar desde quemaduras graves y úlceras crónicas en pacientes con diabetes hasta aplicaciones en medicina estética y dermatológica.
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