La imagen recorrió el mundo apenas terminó la semifinal del Mundial 2026. Mientras la Selección Argentina celebraba el triunfo 2 a 1 sobre Inglaterra, varios futbolistas desplegaron sobre el césped una bandera con la leyenda "las Malvinas son argentinas", un gesto que rápidamente trascendió lo deportivo y abrió un nuevo capítulo de la histórica rivalidad entre ambos países.
Qué sabemos de la bandera de Malvinas que agitó la Selección Argentina
Habló el hincha de la Selección Argentina que pintó la bandera de Malvinas. Aseguró: “Fue una locura, nunca imaginé que iba a dar la vuelta al mundo”.
Según pudo reconstruirse a partir de fotografías y testimonios posteriores, el paño blanco había sido llevado por un hincha argentino ubicado detrás del arco donde la Albiceleste marcó los dos goles de la remontada.
La escena ocurrió mientras los futbolistas celebraban junto a los miles de argentinos que coparon una de las cabeceras del Mercedes-Benz Stadium de Atlanta.
Según reconstruyó el diario Clarín, la fotografía de la agencia Reuters captó el instante, en que, en medio de los cánticos, el que el hincha le entrega la bandera a Giovani Lo Celso. Con el paño ya en sus manos, el futbolista regresó junto al resto del plantel y le pidió ayuda a Lisandro Martínez para desplegarlo.
Mientras los jugadores seguían cantando junto a los hinchas, la bandera comenzó a pasar de mano en mano y finalmente volvió a quedar sobre el césped, mientras el plantel continuaba los festejos por la clasificación a la segunda final consecutiva de un Mundial.
Las imágenes hicieron viral el mensaje “Las Malvinas son argentinas” y generaron repercusiones tanto en Argentina como en el Reino Unido.
QUIÉN FUE EL HINCHA QUE PINTO LA BANDERA QUE SE VOLVIÓ VIRAL
Su creador Santiago -cuyo apellido pidió que no sea revelado- reveló que la confeccionó el mismo día del partido y aseguró que “fue una locura, nunca imaginé que iba esa bandera a dar la vuelta al mundo por una simple idea loca que tuvimos en el hotel”.
El hincha explicó que el objetivo era transmitir un mensaje que trascendiera el fútbol. “La hicimos el mismo día del partido, fuimos a una tienda cercana, compramos pintura barata y un pincel por menos de US$10”, recordó sobre el improvisado trabajo que realizaron utilizando una sábana del hotel.
¿Cómo logró ingresar la bandera? A pesar de las fuertes medidas de seguridad que hubo y el pedido de que no se llevaran mensajes o imágenes que involucren lo sucedido en 1982, Santiago se las ingenió para pasar la bandera: “La doblé hasta donde pude, la metí en mis partes íntimas para pasar los controles y al final pudimos entrar”.
Una vez consumada la victoria de Argentina, el joven no dudó: sacó la bandera de su pantalón y la exhibió frente a los jugadores de la Selección que se acercaron a festejar con ellos en la tribuna.
Tras el triunfo argentino, vio la oportunidad, sacó la bandera de su pantalón y la exhibió frente a los jugadores de la Selección que se acercaron a festejar con ellos en la tribuna.
“Cuando vi a Montiel, se la tiré y la agarró. Se la pasó a Lo Celso, que fue el primero que la mostró”, relató.
El hincha confesó que el instante más emocionante fue cuando los jugadores desplegaron el mensaje en el campo de juego. “Cuando vi que Lo Celso la abrió y sus compañeros la tenían en la cancha, sentí una alegría que no puedo explicar en palabras. Cómo un pedazo de sábana podía significar tanto para todos los argentinos...”, expresó.
“Fue una locura, nunca imaginé que iba esa bandera a dar la vuelta al mundo por una simple idea loca que tuvimos en el hotel”, continuó.
A pesar de que las tribunas no estaban divididas en sectores, indicó: “Por suerte no hubo problemas porque la mayoría éramos todos argentinos los que estábamos atrás del arco”.
Además, confirmó que estará en la final, aunque aclaró: “No voy a hacer otra bandera. Tengo la mía del Gauchito Gil y ojalá nos pueda ayudar a ganar la cuarta estrella”.
EL FÚTBOL, MUCHO MÁS QUE UNA PELOTA
El fútbol es un hecho cultural, social y también político. Nadie, ni los que están adentro de una cancha ni los de afuera, abandonan ideas, principios, valores, convicciones ni historia. Todo eso constituye la identidad individual y colectiva.
La entonación del himno por parte de los futbolistas argentinos fue desafiante. Cualquiera comprendía que ese comportamiento denotaba que para ellos no era un encuentro más. Y para millones de argentinos, tampoco. La bandera de Malvinas fue la rúbrica a un sentimiento compartido. A una necesidad de manifestarse.
No se trató de falso patriotismo. Una victoria no devolverá las Malvinas, pero ese gesto puso de manifiesto el sentir de un país.