Ya falta poco para el invierno y el frío extremo afecta hojas, tallos y raíces, debilitando las plantas e incluso provocando su muerte si no reciben los cuidados adecuados.
Ola polar y heladas: cómo proteger nuestras plantas del frío extremo
Con algunos cuidados simples, es posible proteger tus plantas ante el frio y las heladas. En esta nota te compartidos algunos consejos. ¡No te los pierdas!
Sin duda, no debemos subestimar esta situación. Existen técnicas simples y efectivas para saber cómo cuidar las plantas y cuándo intervenir. Desde el uso de acolchados hasta la instalación de invernaderos, estos consejos pueden marcar la diferencia.
- INVESTIGAR SOBRE TUS PLANTAS Y EL CLIMA
Investigar qué plantas de tu huerta o jardín son sensibles al frío y tomar nota de ellas. También es recomendable tener conocimiento sobre la época de heladas en la zona donde vives. La helada se produce cuando la temperatura del aire a 1,50 metros a nivel del suelo es de 0ºC. Las condiciones más propicias para este fenómeno son un cielo sin nubes y una temperatura baja. Los días soleados y fríos hay que estar más atentos. Las noches despejadas y muy frías son las más propensas para las heladas.
- MOVER Y RECUBRIR LAS MACETAS
Siempre que sea posible, las plantas ubicadas en macetas se deben guardar cerca de paredes, galerías o bajo techo durante las noches de invierno, sobre todo en las regiones más frías. Pero, además, hay que proteger las macetas. La mejor forma de hacerlo es recubrirlas con tela antihelada.
- La tela antihelada crea un microclima cálido y protege plantas del frío, la escarcha y el granizo.
- Es permeable y reutilizable, permitiendo el paso de agua, aire y luz, facilitando el cuidado del jardín o huerto sin esfuerzo.
- Su instalación es sencilla y existen diferentes formatos para adaptarse a cualquier tipo de planta o cultivo.
También se puede colocar la maceta dentro de un recipiente más grande, del mismo material o de otro como mimbre, y poner paja en el espacio que queda entre ambos. Lo importante es tratar de aislar su superficie y procurar que no quede descubierta, en particular si son de barro, cerámica o terracota, elementos de mayor fragilidad ante las temperaturas extremas.
Además, conviene agrupar las plantas para crear microclimas de buena temperatura y humedad. Si es posible, se deben colocar junto a una pared, para que estén más resguardadas, y mucho mejor aún si pueden estar orientadas hacia el sur, donde los fríos han de ser menos intensos. Por otra parte, al colocar varios ejemplares juntos y cerca de una pared, resulta más sencillo protegerlos en mini-invernaderos.
- CUBRIR LAS PLANTAS SENSIBLES AL ATARDECER
La mejor manera de cubrir las plantas es, también, con tela antihelada. De este modo, no se impide por completo el paso de la luz y, a su vez, se evita que el aire frío entre en contacto directo con el ejemplar. Es importante, por supuesto, retirar el cobertor durante el día, para que la planta no se asfixie. El plástico no debe apoyarse directamente sobre las hojas o tallos, que se aplastarían y resultarían perjudicados: hay que colocar unos tutores o estacas altos que lo sostengan, como si se montara una tienda de campaña.
- PROTEGER LAS PLANTAS DE LOS VIENTOS FUERTES
Además del frío, otro factor de riesgo durante el invierno son los fuertes vientos. Además del daño que de por sí las corrientes de aire ocasionan en las plantas, el viento invernal puede tirar un maceta y hacer que se rompa, que se derrame el sustrato o que la planta se deteriore. Con tal finalidad, además de recursos como poner la maceta en otra más grande o junto a una pared, también es efectivo colocar piedras u otros objetos pesados sobre el sustrato, para dar al conjunto mayor estabilidad.
- CUIDAR LAS RAÍCES
Las raíces son la vida de la planta, por eso, si se hielan, acabarán con la planta. Por eso es buena idea cubrir la maceta o el suelo con un acolchado o mulching a base de hojas secas, corteza de madera -principalmente de pino- o pasto seco sobre para proteger raíces.
No remover el suelo en estas épocas, para que la zona superficial sirve de “costra protectora”.
- REDUCIR EL RIEGO Y SUSPENDER LOS FERTILIZANTES
Uno de los principales problemas generados como consecuencia del frío es el congelamiento del agua presente en el sustrato de la planta. Debido a ese motivo y a que, la necesidad de humedad de las plantas en esta época es menor, es importante reducir la cantidad de riego y, además, garantizar que el suelo tenga un buen drenaje.
También es importante suspender fertilizantes ricos en nitrógeno porque estimulan brotes tiernos muy vulnerables al frío.
- PODAR LAS PLANTAS MIENTRAS SE PUEDA.
Ten presente qué plantas podar y como podar a cada una. Si podas excesivamente provoca que tu planta se vuelva más vulnerable y frágil a la hora de enfrentar el invierno.
- NO COLOCAR LAS PLANTAS DE INTERIOR CERCA DE LA CALEFACCIÓN
La mayor parte de sistemas de calefacción, resecan mucho el ambiente, y eso es algo que no solo tiene efectos negativos en nuestra piel y vías respiratorias. También afecta a las plantas, ya que pierden su nivel de humedad óptimo.