El turismo interno volvió a mostrar dinamismo en Argentina durante Semana Santa 2026, con 2.852.256 personas movilizándose a distintos destinos del país, de acuerdo con el relevamiento de Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).
Más turistas, menos gasto: la radiografía de Semana Santa 2026
Más de 2,8 millones de turistas se movilizaron la Semana Santa 2026 en Argentina y gastaron $808.198 millones. Detalles.
Sin embargo, el dato que encendió alertas fue la caída del gasto real, que la cantidad de turistas retrocedió un 18,9% en comparación con 2025. A pesar de que el impacto económico total alcanzó los $808.198 millones, la inflación erosionó el poder de consumo, dando lugar a un perfil de turista más austero.
En este contexto, el gasto diario promedio se ubicó en $108.982 por persona, con una baja real del 8,4 %frente al año anterior. En tanto que la estadía promedio fue de 2,6 noches, un 16,1 % menor que en 2025. Este comportamiento evidencia una tendencia creciente hacia escapadas más breves, destinos cercanos y una mayor planificación del presupuesto.
El costo del transporte y la pérdida de poder adquisitivo jugaron un rol clave en la planificación de los viajes. De hecho, un informe del Instituto de Economía de la UADE señaló que una familia tipo necesitó más de $1,1 millones para viajar dentro del país, equivalente al 69% de un salario medio, lo que explica la preferencia por escapadas breves.
Los números y análisis de CAME surgen de datos aportados por las cámaras de comercio, de turismo y federaciones asociadas a la Cámara de todo el país, y las direcciones y agencias de turismo regionales.
En términos cualitativos, el informe consigna que “se observó un perfil de turista más prudente, que priorizó escapadas breves, controló gastos y buscó alternativas accesibles
Asimismo, CAME destaca que “el movimiento turístico mostró una fuerte dispersión territorial, con buena actividad en destinos tradicionales y emergentes, combinando propuestas religiosas, culturales, gastronómicas y de naturaleza”.
LOS DESTINOS MÁS ELEGIDOS
Los grandes polos tradicionales como Bariloche, Puerto Iguazú, Salta, Mendoza y Mar del Plata lideraron la convocatoria. En la Costa Atlántica, el flujo fue incesante: se registraron picos de 2.300 autos por hora hacia las localidades balnearias.
Por otro lado, destinos como Tandil (Buenos Aires) y Villa Elisa (Entre Ríos) se destacaron por su ocupación casi plena. Además, junto con un fuerte movimiento en el norte argentino, especialmente en Jujuy, Tucumán y Salta, sobresalieron destinos de naturaleza como Misiones, con alta demanda en las Cataratas del Iguazú; la cordillera neuquina, con Junín de los Andes y San Martín de los Andes.
A esto se sumaron opciones emergentes como Catamarca o La Rioja, y localidades del interior que captaron turismo interno con experiencias más tranquilas y accesibles.
En la Provincia de Buenos Aires, el balance de Semana Santa fue positivo en afluencia, aunque en línea con el resto del país mostró un consumo más moderado, según el informe de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).
LA ELECCIÓN DE LOS DESTINOS
Otro rasgo distintivo fue la fuerte influencia de lo digital en la elección de destinos. Según un estudio de Booking, el 54% de los argentinos definió su viaje a partir de redes sociales, mientras que el 52% se apoyó en y recomendaciones de familiares y amigos. Además, un 36% utilizó buscadores online y un 19% incorporó herramientas de inteligencia artificial en la planificación.
En lo que va del año, los tres fines de semana largos ya movilizaron a 6,87 millones de turistas, con un gasto acumulado de más de $2 billones. Si bien el volumen de viajeros muestra signos positivos, el desafío para el sector sigue siendo recuperar el nivel de consumo, en un escenario donde la prudencia del turista se consolida como el rasgo dominante.