Hay lugares a los que uno vuelve incluso cuando ya no existen de la misma manera. Una esquina del barrio, la casa de los abuelos, una tarde de verano o aquella fuente del Village que todavía permanece en la memoria de tantos pilarenses.
Los recuerdos de una generación se convierten en libro
Nicolás Giménez Riveros, el escritor y comunicador pilarense presentará su primer libro el sábado 14 de noviembre en Foderone. A través de relatos y reflexiones, invita a reencontrarse con la infancia, los afectos y los pequeños momentos que terminan convirtiéndose en nuestra historia
De esas pequeñas cosas nace «Recuerdos de un millennial», el primer libro de Nicolás Giménez Riveros, conocido como Niki, escritor, narrador y comunicador nacido y criado en Pilar, cuya infancia estuvo profundamente ligada al barrio Pilarica.
En sus páginas aparecen escenas familiares, costumbres de otras épocas, personajes del barrio y preguntas que llegan con la vida adulta. Textos como «La siesta», «Los sábados 8:30», «La Fuente del Village» y «Ya estamos grandes para ser mala gente» recuperan la memoria de una generación que creció mientras su ciudad también se transformaba.
Pero el libro no se limita a mirar hacia atrás. También habla del amor, la familia, las ausencias, los vínculos y la posibilidad de encontrar belleza en lo cotidiano. Su escritura propone detenerse en esos gestos que parecen insignificantes hasta que, con el tiempo, se convierten en recuerdos.
Durante los últimos años, Niki construyó una comunidad en redes sociales a través de videos y narraciones que combinan imágenes, música y reflexiones. Algunas de esas producciones alcanzaron millones de reproducciones. Ahora, con este libro, busca que esas historias encuentren otro tiempo y otro lugar: el papel.
La presentación será el sábado 14 de noviembre en Foderone, Tucumán 75, Pilar. La recepción comenzará a las 20:30 y el encuentro literario a las 21:30. La propuesta será una noche cercana para compartir literatura, música y recuerdos.
Porque quizás crecer no sea dejar atrás la infancia, sino descubrir que algunas de sus cosas más pequeñas nos acompañan para siempre.
