Después de cerca de dos décadas de complicadas negociaciones, los países miembros de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) han alcanzado un histórico acuerdo para la firma de un tratado destinado a proteger la biodiversidad de los océanos en altamar, capital para el cuidado del ecosistema e, incluso, para garantizar el bienestar de las generaciones venideras.
La ONU logra un acuerdo histórico para proteger los océanos
“El barco ha llegado a la orilla”, anunció visiblemente emociona, y después de más de 35 horas de negociaciones, la presidenta de la Conferencia Intergubernamental sobre Biodiversidad Marina de Áreas Fuera de la Jurisdicción Nacional (BBNJ), Rena Lee, en la sede de la Organización de las Naciones Unidas en Nueva York.
Gracias a este acuerdo, que se adoptará formalmente una vez que haya sido examinado por juristas y traducido a las seis lenguas oficiales de las Naciones Unidas, será posible crear áreas marinas protegidas, que serán determinadas en el futuro por los estados miembro, y la promulgación de otras medidas que sean consideradas necesarias por la ONU para la conservación en altamar. Es decir, en todo el terreno oceánico que no está bajo el control de ningún país y que se encuentra, por norma general, a unos 370 kilómetros de la costa más cercana. En total, ocupan la mayor parte de las aguas marítimas (cerca del 64%) y representa algo menos de la mitad del planeta.
Es un momento histórico para nuestros océanos. Se da un paso adelante crucial para preservar la vida marina y la biodiversidad, que son esenciales para nosotros y para las generaciones venideras.
Efectivamente, la biodiversidad en altamar, para cuyo cuidado apenas existe regulación, está amenazada por varios frentes. Especialmente, por el calentamiento global y la sobrepesca. De acuerdo con una investigación publicada en la prestigiosa revista Nature el año 2021, y recogida por The New York Times, el número de tiburones y rayas que viven en mar abierto han disminuido en más de un 70% desde 1970. Otro de los grandes riesgos para la biodiversidad oceánica, de acuerdo con los expertos, se encuentra en la minería submarina y el boyante negocio que representa.
Gracias a los avances de la ciencia, se ha demostrado la importancia de proteger alta mar y su biodiversidad, que proporciona la mitad del oxígeno que respiramos y limita el calentamiento climático al absorber una parte importante del CO2 que genera la actividad humana.
La comunidad científica ha recibido con alegría el anuncio del nuevo acuerdo, aunque se echan en falta más medidas destinadas, en concreto, a la protección de la biodiversidad.