Este es, sin duda, uno de los momentos en que más tareas se realizan en la huerta. La primavera se afianza y con ella llegan los mejores colores a la huerta en casa. El mes de octubre es ideal para darle rienda suelta a los nuevos desafíos, ya que las heladas son poco frecuentes.
La huerta en primavera: consejos y tareas para octubre
Ocurre que durante los primeros días de la primavera el clima ya es mucho más óptimo para realizar el armado de la huerta y planificar la siembra para la temporada cálida.
Las lluvias comienzan de a poco a ser más frecuentes, la disponibilidad de humedad en algunos casos nos permitirá contar con un suelo más bondadoso para sembrar, ver crecer y mantener las hortalizas y los frutos que vayamos a producir durante el mes.
Para llevar un Cuaderno de Campo (agenda de labores) es necesario determinar primero cuáles son las especies que queremos en nuestro huerto, tanto para producir, como para aumentar la biodiversidad y atraer a Polinizadores y a la Fauna Auxiliar para así contribuir a controlar las plagas de manera natural.
Es importante considerar que hay plantas que pueden sembrarse directamente en tierra, mientras que hay otras que habrá que sembrar en semillero y luego trasplantar.
Si bien lo ideal es contar con un calendario de siembra para obtener una orientación que sirva de soporte, son muchas las verduras y hortalizas que se pueden cultivar en octubre, aprovechando lo positivo de las condiciones climáticas.
Obtener una buena cosecha de temporada dependerá de realizar las tareas correctas y de llevar correctamente los cuidados de durante la temporada.
Si llevamos a cabo las tareas necesarias y realizamos los cuidados básicos en nuestra huerta de primavera, conseguiremos que luzca como nunca en una de las estaciones más bonitas del año.
Ahora bien, ¿Cuáles son los consejos a poner en práctica para cuidar la huerta en este mes? A continuación, te los compartimos.
- APROVECHAR LAS MUCHAS POSIBILIDADES QUE TIENE LA HUERTA ESTE MES
En Argentina, durante el mes de octubre pueden sembrarse variedad y calidad de alimentos en la huerta de casa. Sólo es necesario espacio, ganas y tiempo para emprender un sitio soñado.
Entre los cultivos que se pueden implantar, se presenta la acelga, berenjena, poroto chaucha, zapallitos, pepino, zapallo grande, calabaza y anquito.
También se puede cultivar lechuga, perejil, apio, rabanito, remolacha, achicoria, rúcula, zanahorias, albahaca, tomate, pimientos, melón y choclo.
- PREPARA TUS HERRAMIENTAS
Es imposible empezar ningún trabajo sin las herramientas adecuadas. El frío del invierno también puede haber hecho mella en nuestro material de jardinería y por eso, la primavera también es un momento idóneo para pasar revista y empezar a preparar todo lo que podríamos necesitar de cara a las temporadas siguientes.
Es un buen momento para hacer inventario del material que tenemos y analizar el estado en el que se encuentra. Hecho esto, podemos anotar todo el material, herramientas y maquinaria de jardinería que nos falta y prepararlas: guantes, tijeras, palas, rastrillos, desbrozadoras, cortacéspedes, semillas y fertilizantes.
- EVITAR EL CRECIMIENTO DE LAS MALEZAS, COMO TAMBIÉN SU FLORACIÓN Arrancarlas de raíz y dejarlas cubriendo el suelo; eso hará que el mismo no quede desnudo, impidiendo su erosión, tanto eólica como hídrica, mantendrá la humedad por más tiempo, haciendo más eficiente el agua de riego e inhibirá el crecimiento de nuevas malezas.
- ASOCIAR LOS CULTIVOS CUBRIENDO EL SUELO PARA NO DEJAR ESPACIOS VACÍO
La asociación de plantas es fundamental para defenderse del ataque de plagas. Por ejemplo, al trasplantar el tomate y el pimiento, hacerlo junto a las albahacas, las cebollas junto a la lechuga o zanahoria, y no deben faltar flores, tales como copetes y caléndulas, al igual que la presencia de plantas aromáticas en el huerto.
La clave para una huerta exitosa en cada ciclo de cultivo es conocer en profundidad la importancia de la asociación siguiendo estos criterios:
. La exigencia de nutrientes de cada planta: tras haber cultivado una planta exigente (como coles, brócoli, boniato) o medianamente exigentes (como acelga, zanahoria, cebolla), habrá que utilizar el suelo con una menos exigente (como habas, rábano o calabacín).
. Familia botánica a la que pertenece: es importante tratar de evitar sembrar plantas de la misma familia que en el cultivo anterior.
. La afinidad o intolerancia entre las plantas: siguiendo con el punto anterior, es conveniente sembrar solanáceas (tomate, pimiento, berenjena) donde hubo liáceas (como puerro, cebolla o ajo); mientras que es mejor evitar sembrar solanáceas donde hubo antes cucurbitáceas (como calabacín, calabaza, sandía o melón).
. Los sistemas radiculares: es recomendable aprovechar los sistemas radiculares para facilitar el drenaje y la aireación del suelo, sembrando plantas de enraizamiento intermedio (berenjena, pimiento, zanahoria) a continuación de las de enraizamiento superficial (ajo, cebolla, espinaca) y finalmente aquellas de raíces profundas (tomate, boniato, calabaza)
. La parte de la planta que se consume: es un punto importante para aprovechar al máximo la producción y evitar desperdicios, así como para mantener un huerto vistoso y saludable, pues las hortalizas de hoja necesitan mucho nitrógeno, mientas que las de fruto requieren mayor cantidad de fósforo y lo tubérculos absorben más potasio.
- EL MANEJO DE LA TEMPORADA
- Uno de los aspectos fundamentales de la huerta en octubre, que se traslada al resto de la primavera y verano, es mantener un esquema de riego constante, pero sin encharcamientos.
- Debido a las temperaturas cálidas y a la lluvia, es más que probable que los hongos hagan su aparición en los cultivos implantados.
Se dan las condiciones idóneas para que estos molestos visitantes proliferen y comprometan, incluso, la vida de las plantas.
Por ello es importante evitar que aparezcan, tanto como atajarlos, controlando el riego y utilizando tratamientos ecológicos preventivos.
Por otro lado, también las malas hierbas aprovecharán estos factores climatológicos para crecer y proliferar en el huerto. Conviene eliminarlas de raíz para evitar que perjudiquen a las hortalizas y verduras.
EN OCTUBRE, ¡MANOS A LA TIERRA!