José Francisco de San Martín y Matorras, nació en Yapeyú, en el entonces Virreinato del Río de la Plata. Fue un militar y político argentino, cuyas campañas revolucionarias fueron decisivas para las independencias de Argentina, Chile y Perú.
José de San Martín: datos de su vida que tal vez no sabías
Pasó por Pilar el 29 de enero de 1813. En la Posta del Pinazo hizo noche junto a sus granaderos, antes de la batalla de San Lorenzo.
Finalizó su carrera de las armas luego de producida la Entrevista de Guayaquil con Simón Bolívar, en 1822, donde le cedió su ejército y la meta de finalizar la liberación del Perú. Partió hacia Europa, donde murió el 17 de agosto de 1850.
En esta nota te compartimos 15 datos curiosos sobre la vida de este prócer nacional, considerado “Padre de la Patria”, que seguro no conocías. Es nuestra manera de hacerle un homenaje a este gran hombre que cambió nuestra historia.
- 15 DATOS CURIOSOS QUE TAL VEZ NO CONOCÍAS DEL GENERAL JOSÉ DE SAN MARTÍN
1. José de San Martín fue el menor de cinco hermanos: María Elena (18 de agosto de 1771), Manuel Tadeo (28 de octubre de 1772), Juan Fermín (5 de febrero de 1774), y Justo Rufino (1776).
2. San Martín y su carrera militar. A los 13 años ya se había incorporado al ejército español y participó como voluntario en riesgosas misiones en el Norte de África. A los 15 fue ascendido a oficial. Una anécdota indica que, en el motín de Cádiz de 1808, cuando como edecán del linchado general Solano, buscó asilo en una ermita de la Virgen y que enfurecida, la turba le perdonó la vida al estar bajo el amparo de “la Madre de Jesús”. San Martín era devoto de la Virgen.
3. Cuando llegó a Buenos Aires, San Martín fundó una sociedad revolucionaria secreta llamada Logia Lautaro, que luchaba por la independencia.
4. San Martín era un soltero codiciado. Las familias porteñas lo invitaban a sus fiestas y tertulias para presentarles a sus hijas. En casa de los Escalada, conoció a Remedios. Vivieron una intensa y rara historia de amor: sólo convivieron 2 años seguidos en toda su vida. Ambos se conocieron el 9 de marzo de 1812, cuando ella tenía 14 años y tras un noviazgo de 6 meses se casaron. Luego, Remedios permaneció en casa de su familia debido a las responsabilidades de San Martín en torno al regimiento de Granaderos a Caballo. Ambos volvieron a reunirse luego del 10 de agosto de 1814, cuando San Martín fue designado gobernador de la Intendencia de Cuyo. A principios del año siguiente, la mujer se trasladó a Mendoza para vivir con su marido. El 24 de agosto de 1816, nació Mercedes Tomasa, su única hija. Y en 1817, San Martín inició su viaje a Chile. Tras su partida y debido a su delicado estado de salud, Remedios regresó a Buenos Aires, donde murió el 3 de agosto de 1823.
5. Conocía varios idiomas. Era un gran lector en francés, latín e inglés, y a todas partes trasladaba su biblioteca personal. Una leyenda indica que, en el cruce de Los Andes, como pasatiempo, les leía fragmentos de obras clásicas a soldados analfabetos.
6. San Martín, guitarrero. Sabía tocar muy bien la guitarra. Cuando la guerra se lo permitía, daba improvisados conciertos.
7. La hija de San Martín. Mercedes Tomasa San Martín y Escalada fue la única hija de San Martín. Nació en Mendoza, el 24 de agosto de 1816 y falleció en Brunoy (Francia), el 28 de febrero de 1875. San Martín viajó a Chile cuando Merceditas tenía cinco meses y pasó mucho tiempo lejos de ella. Su hija volvió a verlo cuando murió Remedios. La pequeña tenía siete años cuando volvió a ver a su padre. Él le dejó escritas 12 máximas.
8. Cuando fue Gobernador de Cuyo, mejoró el sistema sanitario, educativo y carcelario. Además, prohibió los castigos corporales a los niños.
9. Antes de cruzar la cordillera, San Martín se reunió con caciques pehuenches y les solicitó permiso para atravesar sus territorios, porque creía que ellos eran los dueños de este país.
10. Le gustaba mucho jugar al ajedrez. Según cuentas los historiadores, San Martín era un excelente jugador y costaba ganarle.
11. Una nieta destacada: Mercedes, hija de San Martín, tuvo a su vez dos hijas, María Mercedes, quien falleció a los 27 años, y Josefa Dominga Balcarce, quien cumplió un importantísimo papel en la memoria de su abuelo materno. Ella fue quien brindó la información que permitió completar las primeras biografías sobre él. Siendo ya viuda, creó en Brunoy la Fundación Balcarce y Gutiérrez de Estrada para dar albergue y alimento a quienes lo necesitasen. Cuando estalló la Primera Guerra Mundial, el albergue se convirtió en un hospital, donde atendía a alemanes y franceses por igual. Una vez terminada la guerra, Francia la condecoró con la Legión de Honor.
12. Sus achaques no le impedían estar al frente del ejército. San Martín padecía problemas pulmonares, producto de una herida en una batalla, reuma y úlcera estomacal. A pesar de sus problemas de salud siempre estaba dispuesto para la lucha. Enseñaba con el ejemplo. San Martín falleció con un crucifijo en el pecho, no recibió los últimos sacramentos por su muerte repentina.
13. Relojes detenidos: San Martín pasó los últimos días lejos de su patria, en la ciudad francesa de Boulogne-Sur-Mer. En 1849 contrajo cólera, lo que agravó su gastritis crónica acarreándole complicaciones. Al año siguiente, precisamente el 6 de agosto, pidió pasear por la zona, pero al retornar a su casa no pudo descender del coche por sus propios medios, debieron llevarlo a la cama en brazos. De allí no se levantó más hasta el día de su fallecimiento. El 17 de agosto 1850, pidió que lo llevaran a la habitación de su hija, donde se sentó a oírla leer, luego almorzó y se recostó. A las 15, falleció. Y lo más curioso fue que a esa hora, los dos relojes que había en su casa, uno de pared y otro de bolsillo, se detuvieron.
14. Su féretro y la leyenda urbana. Una leyenda urbana sostiene que la Iglesia católica se habría opuesto a que se depositaran sus restos en la Catedral de Buenos Aires dada su “condición de masón” que acarreaba. Según esta leyenda, solo tras largas negociaciones se habría alcanzado un acuerdo, en virtud del cual el féretro descansaría en una de las naves laterales de la catedral, e inclinado con su cabeza hacia abajo.
Esta leyenda fue refutada por investigadores como Enrique Mario Mayoch i, del Instituto Nacional Sanmartiniano, quien comentó: “Fue la Municipalidad de Buenos Aires la que gestionó la cesión de parte del recinto catedralicio y (…) la autorización debida fue dada por la autoridad eclesiástica por entender, como antes se dijo, que sería una gloria tener y custodiar los restos del Libertador. Cuanta otra cosa se diga no pasa de especulación infundada o añagaza malintencionada”.
En el mausoleo se encuentra escrito: “Triunfó en San Lorenzo, afirmó la Independencia Argentina, pasó los Andes, llevó su bandera emancipadora a Chile, al Perú y al Ecuador”.
15. ¿Era masón? En 1825, en Bruselas, San Martín recibió una medalla masónica con su efigie por parte de la Logia belga La Parfaite Amitié (La Perfecta Amistad), en reconocimiento a su labor desempeñada en la revolución americana. Esta medalla suele ser utilizada para demostrar la pertenencia de San Martín a la masonería, cosa que no está probada documentalmente. Al menos ha habido dispusta histórica en torno al tema. En todo caso, todo parece indicar que si bien es muy probable que San Martín haya sido iniciado en Europa, su relación con la masonería se diluyó con el paso de los años.