En otoño los árboles pierden su colorido manto, el suelo se va cubriendo poco a poco de hojas multicolores que lo alfombran. Una estampa maravillosa que, además, favorece el suelo.
HOJAS DE OTOÑO: ¡Si a las hojas caídas en el suelo!
Las hojas de árboles caducifolios que caen cada otoño son un tesoro natural rico en materia orgánica, en minerales extraídos del subsuelo por las raíces de los árboles, y en microorganismos.
¿POR QUÉ SE CAEN LAS HOJAS DE LOS ÁRBOLES CADUCIFOLIOS?
Las principales razones por las que estos árboles pierdan sus hojas son: las horas de luz se reducen, en consecuencia, la radiación solar pierde fuerza, de tal forma que los suelos pierden calor acumulado. Por este motivo, se dificulta la captación de agua y nutrientes por parte de las raíces de los árboles.
Debido a estas condiciones, los árboles no pueden mantener el follaje. No tienen los suficientes suministros para poder tener las hojas con el suministro de savia y clorofila habituales, de tal forma que la estrategia más rentable es perder la hoja.
Podría decirse que, durante el otoño y el invierno, los árboles, para evitar sus muertes, cortan el suministro de savia a las hojas, retiran la clorofila y otros compuestos útiles de las hojas. Sin embargo, guardan estos suministros en otros tejidos para cuando llegue la primavera. Se trata por lo tanto de un sistema de ahorro de energía y de autoprotección.
Sin embargo, esto no les ocurre a los árboles de hoja perenne, debido a que son capaces de resistir en condiciones climáticas adversas, y renuevan sus hojas de forma paulatina, algo que no les ocurre a los de hoja caduca.
BENEFICIOS DE LAS HOJAS CAÍDAS EN OTOÑO
Además de recordarnos que estamos en otoño y aportar color, olor y sonidos, las hojas en el piso acarrean múltiples beneficios:
- Son el hogar para la fauna del lugar como las lombrices, esenciales para la salud del suelo, pequeños insectos que sirven de alimento a las aves que queremos en nuestro jardín y larvas que se transformarán en mariposas. Al llegar la primavera, podemos retirarlas.
- Son un colchón que amortigua los cambios metereológicos en el suelo como la lluvia, altas y bajas temperaturas: sin ellas perdemos porosidad y aireación.
- Son un material aislante excelente,pueden usarse tanto para proteger los cultivos de época otoñal o las plantas perennes que deben resistir a temperaturas bajo cero. El propósito es ofrecer protección contra los elementos, por lo que habrás de colocarlos en capas lo suficientemente gruesas como para proporcionar una protección lo suficientemente efectiva. Del mismo modo, esta capa de hojas evitará que crezcan malas hierbas.
Al igual que evita el crecimiento de malas hierbas, también previene de que al suelo por el que crece el césped del jardín le crezcan grietas por las que saldrán plantas, comenzando a erosionarse y desapareciendo con la lluvia. Es por ello por lo que también evitará la aparición de malas hierbas.
- Son un fertilizante natural del suelo. Si las retiramos, impedimos que las hojas agregan nutrientes al suelo a medida que se descomponen, y los gusanos y los microorganismos del suelo también actúan sobre ellos, lo que da como resultado un suelo más ligero y esponjoso con el tiempo
- Y son fuente de diversión para chicos y grandes. Una buena cama de hojas secas esel perfecto lugar en el que tanto niños como mayores pueden disfrutar para pasar un rato agradable. Si escogemos ropa usada o que podamos manchar sin arrepentimiento, este el plan ideal de otoño.
PERO, TAMBIÉN HAY QUE LIMPIAR
Debemos eliminar las hojas de árboles caídas húmedas, para evitar que se pudran y emitan gases nocivos para los organismos acuáticos.
No hay que olvidar que es necesario retirar las hojas de las canaletas, desagües y tuberías antes de que llegue el invierno, para evitar cualquier tipo de obstrucción.
Para limpiar tu jardín de hojas, además de dedicación y esfuerzo, necesitarás algunas herramientas que te ayuden con las tareas: una escoba o rastrillo, guantes, palas para recoger, aspiradora de hojas y bolsas para basura.
Lo mejor es limpiar por zonas, empezando por los extremos, barriendo las hojas formando pequeños montones. Después se deben levantar con el recogedor y depositar en una bolsa para evitar que el viento vuelva a esparcirlas. Si se quiere, se pueden pisar ligeramente para triturarlas y disminuir su volumen. Si quieres aprovecharlas puedes crear compost.