Hay un momento en el que Oliden se reconoce antes de verlo: es cuando el aroma del pan recién horneado empieza a mezclarse con el aire de campo. Llegar hasta allí desde Pilar es casi una obligación: probar la Galleta de campo recién hecha y llevarse algunas para el regreso forma parte del ritual. El viaje dura unas 2 horas.
Este domingo llega la 9º Fiesta de la Galleta de Campo en Oliden
A unas dos horas de Pilar, este domingo, el pequeño pueblo bonaerense de Oliden invita a descubrir la Fiesta de la Galleta de campo entre hornos a leña.
En este pequeño rincón del partido de Brandsen, la galleta criolla es mucho más que un producto gastronómico. Es memoria, oficio y pertenencia. Y cada año, la Fiesta de la Galleta de Campo convierte esa tradición en una celebración popular que reúne a vecinos, productores, artesanos y visitantes.
El domingo 20 de septiembre a partir de las 12, la localidad celebrará la 9na Fiesta de la Galleta de Campo, una jornada que cada año convoca a más vecinos y visitantes en torno a una de las tradiciones más queridas de nuestro Distrito. La histórica panadería La Olidense, con más de un siglo de trayectoria, volverá a encender su horno a leña para mantener viva la receta original, legado de la familia Arteta.
La celebración busca mantener vivas las costumbres de la localidad y, al mismo tiempo, poner en valor la producción regional. Para completar la visita, el circuito turístico incluye comercios y emprendimientos que ofrecen productos de elaboración local, entre ellos miel, embutidos, quesos y dulces. También hay restaurantes con platos tradicionales como empanadas criollas y carnes asadas.
Como en ediciones anteriores, la Fiesta Nacional contará con una amplia variedad de actividades para vecinos y visitantes, que incluye música, danzas, propuestas gastronómicas, stands de artesanos y emprendedores, reflejando la riqueza cultural y productiva de nuestras localidades. Para esta edición, actuarán: Danza de Oliden, Mauricio Polero, Los Caporales, La Cincha, La Descokada y Perla Negra.
Otra particularidad de Oliden es que es un sitio elegido por ciclistas que buscan tener una aventura por sus tranquilas calles con típicas casas campestres. Sin dudas, una opción ideal para escaparse de la ciudad y respirar aire puro, rodeado de paisajes rurales.
¿QUÉ VISITAR EN OLIDEN, EL PUEBLO QUE HUELE A GALLETA RECIEN HORNEADA?
- LA OLIDENSE — la parada imprescindible
Es la histórica panadería del pueblo y el gran motivo gastronómico para visitarlo. Tiene más de un siglo de historia y mantiene la elaboración de la tradicional galleta de campo en horno a leña. En la fiesta, la idea es probarla recién hecha y llevar algunas para el regreso.
- LA ANTIGUA ESTACIÓN DE OLIDEN
Es uno de los lugares que mejor conserva la identidad del pueblo. Oliden creció alrededor del ferrocarril y el antiguo ramal dejó de funcionar definitivamente en 1977. El predio ferroviario es actualmente uno de los centros de las actividades de la fiesta.
- RECORRER LAS CALLES DEL PUEBLO
Oliden tiene calles tranquilas, casas bajas, árboles y un ambiente de campo muy marcado. Es también un lugar frecuentado por ciclistas.
No esperes una localidad con muchas atracciones concentradas: el encanto está precisamente en caminar sin apuro y mirar el paisaje rural.
- CAPILLA INMACULADA CONCEPCIÓN
Es otro pequeño punto histórico del pueblo. Fue construida en 1944 y bendecida al año siguiente.
- CHACINADOS LA PIARA
Buena opción si te interesa la gastronomía de campo. Los chacinados forman parte de la propuesta productiva que acompaña la Fiesta de la Galleta.
- LA VIEJA ETEL, ALMACEN DE RAMOS GENERALES
Es otro lugar interesante para conocer la atmósfera tradicional de Oliden y comer algo.
Oliden ofrece algo diferente: la posibilidad de detenerse. De caminar, mirar, comer rico y descubrir que una pequeña localidad puede guardar una enorme historia.
Por eso, cuando el calendario anuncia la Fiesta de la Galleta de Campo, hay una buena excusa para desviarse del camino y llegar hasta Oliden.
Porque algunas escapadas no se recuerdan por la cantidad de kilómetros recorridos, sino por el sabor que uno se lleva de vuelta a casa.
MIRÁ EL VIDEO: