Los Estados Unidos, por medio de su representante ante las Naciones Unidas, solicitó que se desmantele el Comité Especial de Descolonización, conocido interna e internacionalmente como el C-24. Es un organismo clave para la Argentina porque el 14 de diciembre de 1960 se aprobó allí por 89 votos a favor, ninguno en contra y 9 abstenciones, la resolución 2065 que insta a nuestro país y al Reino Unido a negociar por la soberanía de las Islas Malvinas.
Estados Unidos pide disolver el comité de la ONU que respalda el reclamo argentino por Malvinas
La iniciativa de Estados Unidos pone en alerta la estrategia diplomática argentina sobre Malvinas y enfrenta al gobierno de Javier Milei con una decisión clave.
Los territorios no autónomos cuya situación trata el Comité, además de las Islas Malvinas, son Anguila, Bermudas, Gibraltar, Guam, Islas Caimán, Islas Turcas y Caicos, Islas Vírgenes Británicas, Islas Vírgenes de Estados Unidos, Montserrat, Nueva Caledonia, Pitcairn, Polinesia Francesa, Sáhara Occidental, Samoa Americana, Santa Elena y Tokelau.
El planteo fue formulado por una representante del gobierno de Donald Trump durante una reunión de la Cuarta Comisión, el órgano de la Asamblea General que se ocupa de asuntos políticos especiales y de descolonización. No se presentó ni se votó una resolución para disolver el Comité Especial: la funcionaria pidió que se termine su mandato.
Este comité "ha sobrepasado su propósito original", planteó la representante estadounidense durante la sesión celebrada el pasado 15 de octubre en la sede de la ONU en Nueva York.
Según argumentó, aunque más de 80 antiguas colonias se incorporaron como Estados miembros de Naciones Unidas, el comité “actúa como si nada hubiera cambiado” y vuelve a examinar los mismos textos cada año.
La funcionaria también cuestionó los viajes que realiza el organismo y describió sus “excursiones anuales a centros turísticos del Caribe y el Pacífico Sur” como un “desperdicio de tiempo y recursos de la ONU”.
En su intervención, señaló que la Asamblea General retiró a Puerto Rico de la lista de territorios no autónomos en 1953, pero que el Comité Especial continúa celebrando audiencias anuales sobre la isla. “Los habitantes de los territorios restantes merecen algo mejor que ser considerados meros instrumentos” de campañas políticas, afirmó
En realidad, la dura postura de los EE.UU. obedece a que, como indica el boletín informativo GA/SPD/841 de ese comité, se aprobaron varias resoluciones que involucran a territorios de ultramar que están en posesión de ese país. Por eso, la enérgica queja del representante de la Casa Blanca en la ONU.
La representante de Estados Unidos nada dijo sobre el reclamo de Malvinas que tanto interesa a la Argentina. Sin embargo, la discusión toca de cerca el reclamo argentino: el Comité Especial de Descolonización fue creado en 1961 para supervisar el proceso de descolonización y analizar la situación de los territorios no autónomos. La Argentina lleva cada año su posición a ese foro y reclama que el Reino Unido vuelva a negociar, en línea con las resoluciones de la ONU sobre la disputa.
El Reino Unido administra diez de los 17 territorios no autónomos que el comité trata en sus reuniones. Entre ellos está Malvinas. En junio, durante el encuentro anual del C-24, el canciller Pablo Quirno denunció la “militarización” británica y la “explotación unilateral de los recursos naturales” en las islas. También reiteró el llamado argentino a retomar el diálogo directo por la soberanía.
Malvinas no es solamente un territorio en disputa. Es memoria, identidad, historia y una causa que atraviesa generaciones de argentinos. Por eso, la decisión de Estados Unidos de pedir el fin del mandato del Comité Especial de Descolonización de las Naciones Unidas encendió una señal de alarma en el escenario diplomático y enfrenta al gobierno de Javier Milei con una decisión clave.