La pizza y la empanada tienen algo más en común que una masa y un relleno: cuentan historias. Y en el Campeonato Mundial de la Pizza y la Empanada 2026 organizado por Asociación Argentina de Pizzerías y Casas de Empanadas (Apyce), esas historias tuvieron acento argentino.
Dos argentinos ganaron el Mundial dela Pizza y la Empanada 2026
Jairo Carrizo Peñaloza y Graciela Caffa Lucero se consagraron en Buenos Aires como los mejores del Mundial de la pizza y la empanada. Detalles.
Jairo Carrizo Peñaloza, de 27 años, se quedó con el título mundial de pizza. Graciela Caffa Lucero, de 32, hizo lo propio en empanada.
Dos campeones. Dos historias. Una misma receta. Los dos compitieron en Buenos Aires y llegaron al máximo escalón después de años de pasión por la cocina argentina, trabajo, aprendizaje y una obsesión compartida: perfeccionar aquello que comenzó, para ambos, mucho antes de convertirse en una profesión.
- JAIRO CARRIZO PEÑALOZA: CAMPEON MUNDIAL DE LA PIZZA
En el caso de Jairo, el camino fue especialmente áspero. Durante su infancia, en Moreno, juntaba cartones y latas para ayudar a su familia. A los nueve años ya trabajaba cortando pasto y, en un momento de su vida, llegó a atravesar una situación de calle junto a sus seres queridos.
La pizza apareció después, primero como trabajo y finalmente como oficio. Fue repartidor, trabajó en una pizzería de Caballito, se formó como maestro pizzero y comenzó a competir. Para prepararse para el Mundial llegó a convertir el descanso en entrenamiento: durmió en un colchón inflable en el subsuelo del local, mientras aprovechaba las madrugadas para probar masas y recetas.
El sacrificio tuvo recompensa. Jairo fue Campeón Mundial y además obtuvo el reconocimiento como Campeón Mundial de Pizza Argentina. Para esta última categoría eligió una preparación profundamente ligada a la identidad porteña: una fugazzeta con cebolla orgánica certificada, un blend de muzzarella desarrollado por él, pimienta y orégano.
Con este doble título, viajará al Campeonato de España de Pizzas Gourmet y al Campeonato Mundial de la Pizza de Parma (Italia).
Pero hay una escena que resume mejor que cualquier trofeo su manera de entender el oficio. Durante las pruebas, cuando sobraban pizzas, salía a regalarlas a los automovilistas que pasaban frente al local. Les contaba que estaba ensayando las recetas con las que competiría en el Mundial. La competencia, para él, también se cocinó compartiendo.
- GRACIELA CAFFA: CAMPEONA MUNDIAL DE LA EMPANADA
La historia de Graciela Caffa Lucero tiene otros paisajes, pero el mismo espíritu.
Nacida en Zapala, Neuquén, aprendió a cocinar desde muy pequeña junto a su madre y su abuela. A los 12 años ya se quedaba despierta hasta la madrugada mirando programas de cocina y anotando recetas en un cuaderno.
La cocina dejó de ser un juego y se convirtió en una forma de vida. Siendo adolescente comenzó a vender empanadas: preparaba alrededor de 20 docenas y las llevaba hasta la ruta para ofrecérselas a los automovilistas.
Años después, aquella joven que vendía empanadas en la ruta se convirtió en técnica superior en Gastronomía y desarrolló su carrera profesional en el restaurante AURA del Hotel Tower de Neuquén.
Para competir eligió mirar hacia su tierra. Su propuesta incluyó una empanada regional de chivo neuquino, piñones, ñaco y vino Pinot, y otra elaborada con relleno braseado en Malbec, con un toque ahumado y huevo.
No fue solamente una elección gastronómica. Fue una declaración de identidad: llevar Neuquén a una competencia internacional a través de sus productos y sus sabores.