Luján se convertirá en el epicentro de un acontecimiento sin precedentes. En el marco de su viaje apostólico por Sudamérica, que incluye Uruguay, Argentina y Perú, el papa León XIV concluirá su paso por el país con una misa multitudinaria en la ciudad de la Virgen.
Cómo se prepara Luján para recibir al papa León XIV
Luján será la última parada del papa León XIV en Argentina. El operativo contará con más de 11.000 policías, cuatro hospitales móviles y 9.500 voluntarios.
Todavía faltan unos pocos días para la misa que celebrará el Papa y, en las inmediaciones del santuario, la vida cotidiana continúa. A pesar del despliegue que se monta en el exterior, la Basílica permanece abierta. El ingreso impresiona. Enormes escaleras de mármol conducen a grandes puertas que dan paso a un salón amplio, con filas de bancos que terminan frente a un imponente altar.
La inmensidad del edificio intimida. En sus laterales aparecen distintos altares, recuerdos y reconocimientos. En uno de ellos se conserva una fotografía del papa Francisco y, dentro de una vitrina, su vestimenta tradicional.
Pero la magnitud de la visita de un Papa, todavía no parece impactar en los puestos de recuerdos. La llegada de León XIV todavía no ocupa demasiado espacio. Predominan las imágenes de la Virgen y de la Basílica. Hay algunas estampitas, pines, banderas y figuras del Pontífice realizadas con impresoras 3D, pero la mercadería vinculada con la visita todavía es escasa.
Entre los comerciantes, que conocen bien lo que significa una convocatoria de esta magnitud, también hay historias que conectan esta visita con otra que ocurrió hace más de cuatro décadas. María de los Ángeles es puestera de tercera generación y recuerda que tenía 14 años cuando Juan Pablo II llegó a Luján, en 1982.
Aquel día lo vio llegar a la estación de tren y después siguió su recorrido hasta la Basílica. Hoy, varias décadas más tarde, trabaja en el mismo entorno y recibe a los peregrinos que llegan al santuario para llevarse algún recuerdo.
Su historia atraviesa dos visitas papales separadas por 44 años. De aquella adolescente que siguió el recorrido de Juan Pablo II a la comerciante que ahora se prepara para recibir a León XIV hay una continuidad, la de una actividad ligada desde hace generaciones a la llegada de los fieles a Luján.
EL OPERATIVO PARA RECIBIR A LA MULTITUD
El intendente de Luján, Leonardo Boto, brindó detalles del operativo durante una recorrida para la prensa por los alrededores de la Basílica, donde ya comenzaron los trabajos de montaje del escenario que funcionará como altar.
La expectativa es recibir a una multitud que podría superar incluso la última peregrinación a Luján, realizada el 3 y 4 de octubre. Según las estimaciones que se difundieron entonces, cerca de 2,8 millones de personas participaron de la tradicional movilización hacia el santuario.
La organización contempla más de 11.000 agentes y cadetes de la Policía Bonaerense, 9.500 voluntarios y 52 postas de asistencia, que también estarán preparadas para intervenir ante situaciones como la pérdida de niños entre la multitud.
Una de las medidas más importantes del operativo será el cierre completo de la Autopista del Oeste desde la avenida General Paz hasta Luján. La restricción comenzará a la medianoche del miércoles 11 de noviembre y se mantendrá hasta que el pontífice abandone la ciudad rumbo al aeropuerto.
Además, desde el lunes 9 de noviembre estarán cerrados los puentes Mendoza, Gogna y Mitre.
El tránsito vehicular, incluidos los colectivos, será desviado hacia Open Door, desde donde habrá micros gratuitos para trasladar a los asistentes durante los cinco kilómetros que separan ese sector de la denominada “zona cero”.
También se prevén restricciones en distintos accesos a Luján desde el martes al mediodía. Por este motivo, el intendente recomendó a quienes tengan previsto participar de la ceremonia llegar con anticipación y, de ser posible, asistir a la vigilia del martes por la noche.
El escenario estará ubicado frente a la Basílica. La plaza Belgrano, ubicada frente a la Basílica, será vallada y tendrá capacidad para 8.000 personas. El acceso estará reservado a quienes cuenten con una invitación especial, un código QR por inscripciones y su documento de identidad.
Según explicó Boto, se utilizará un sistema de "QR de quema", que permitirá validar cada ingreso una sola vez. "Una vez que lee el QR, se elimina, por lo que no se puede volver a utilizar. Si la persona sale del área no podrá volver a ingresar”.
El ingreso a ese sector se cerrará a las 6 de la mañana del miércoles, debido al estricto protocolo de seguridad y horarios que acompañará al pontífice.
Entre los invitados habrá representantes de Cáritas de distintas provincias y de hogares de asistencia, convocados principalmente por la Conferencia Episcopal Argentina. También estarán presentes el Coro de Luján, el Coro Municipal de Niños, autoridades políticas y representantes de la prensa.
Ante las expectativas de las autoridades por la llegada de miles de personas, se organizará una vigilia con pantallas gigantes, que permitirán seguir las actividades del pontífice desde distintos puntos.
La denominada “zona cero” abarcará unas 15 manzanas alrededor de la Basílica y estará organizada en sectores delimitados para facilitar la circulación y la intervención de los equipos de emergencia. El resto de los fieles se ubicará en el sector de la recova.
Fuera del perímetro reservado comenzarán los sectores de acceso libre, que funcionarán por orden de llegada. Desde las recovas hasta la rotonda Ana de Matos, conocida como la de los mástiles, se dispondrán grandes espacios contiguos con capacidad estimada para unas 300.000 personas de pie. Más adelante, en dirección a la Autovía 7, habrá dos áreas adicionales de expansión.
CÓMO SERÁ LA LLEGADA Y LA MISA DEL PAPA LEÓN XIV
El miércoles 11, después de visitar la Cárcel de Devoto, el pontífice se trasladará hacia Luján por el Acceso Oeste.
El recorrido se realizará inicialmente en una cápsula de seguridad integrada por menos de diez vehículos, con una llegada prevista a la rotonda de la fuente de Luján a las 9.42. En ese punto, León XIV descenderá del vehículo y subirá al papamóvil, desde donde saludará a los fieles durante su recorrido hacia la Basílica.
Para garantizar el desplazamiento, las autoridades instalarán vallas que delimitarán un corredor de siete metros de ancho. El pontífice estará acompañado por su dispositivo de seguridad, integrado por la Guardia Suiza y la Gendarmería Vaticana.
Previo a la ceremonia, el Papa realizará un recorrido en el Papamóvil a lo largo de la Avenida Nuestra Señora de Luján, desde la rotonda de acceso hasta la Plaza Belgrano.
Al llegar a la Basílica será recibido por el Arzobispo de Mercedes-Luján, Jorge Eduardo Scheinig, y por el rector del santuario, padre Lucas García. Todavía se analiza la posibilidad de que el papa recorra a pie algunos metros antes de ingresar al templo, como un gesto simbólico vinculado con la tradición de peregrinación a Luján.
Posteriormente, ingresará a la Basílica para prepararse para la ceremonia religiosa. La misa comenzará a las 10 de la mañana y tendrá una duración estimada de poco más de una hora y media.
La histórica Misa estará dedicada al "pueblo sufriente", por lo que una parte importante de los invitados especiales estará vinculada con organizaciones dedicadas a la asistencia social y la caridad.
La plaza Belgrano, ubicada frente a la Basílica, será vallada y tendrá capacidad para 8.000 personas. El acceso estará reservado a quienes cuenten con una invitación especial, un código QR por inscripciones y su documento de identidad.
