"Choro o Chorro" es una palabra que se usa diariamente, en todos los medios de comunicación de Argentina, para referirse a la persona que roba. Incluso hay casos en los que se agrega el vehículo en el que el malviviente comete su fechoría, como en el caso de los “motochoros”. Pero, ¿Cómo se escribe correctamente? ¿Cuál es el origen y significado de la palabra con la que nos referimos a los ladrones?
"Choro o chorro": ¿Cómo se escribe correctamente?
Choro es una palabra que proviene del verbo Chorar de origen caló, es decir del dialecto gitano español, que alude a “robar”. Así, “choro” es “robo” y “chori”, “ladrón”. Incluso hay lugares donde “chorear” pasó a ser “choricear” y el “choro” es un “chorizo”. De “choraró”, “ladrón” en caló, derivan los equivalentes “choro”, “chorro” y “chorizo” en español.
La palabra ladrón por otra parte, deriva de latro, que equivale a bandido. En la antigua Roma se utilizaba este término para describir a un grupo de mercenarios que acompañaban al rey en sus incursione guerreras, a cambio de una parte del botín que se obtuviese. Cuando los resultados eran magros o inexistentes, estos mercenarios cometían distintos tipos de delitos contra la propiedad.
Latinoamérica comparte entre la gran mayoría de sus países un elemento en común: el español. Se comparten palabras, aunque no necesariamente su significado.
La lengua española ha evolucionado de manera amorfa por toda la región latinoamericana y demás países con población hispana hablante, por lo que cada región ha logrado conjugar sus lenguas nativas con la lengua que propagaron los españoles desde el siglo XVI. Una de esas palabras polisémicas es “choro”, y no, esto no es choro.
De acuerdo con la Asociación de Academias de la Lengua Española, la palabra “choro” tiene distintos usos en varios países de América Latina. Para Guatemala, Perú, Bolivia y Chile, se usa para referirse a un molusco comestible de forma avalada y color negro. Es de forma estriada en la parte exterior y lisa por el interior. Por otra parte, en dichos países, así como en Venezuela, Ecuador y Argentina, también puede ser utilizada para referirse a un ladrón.
Es en Chile donde más significados se le atribuye, pues aparte de los ya mencionados, de forma popular es un adjetivo para referirse a una persona audaz. Se afirma que la palabra viene del quechua “churu”, para referirse a personas elegantes o audaces. Incluso, en la actualidad se utiliza para referirse a ladrones de categoría.
En el caló español (dialecto de los gitanos en aquel país, principalmente en la región de Andalucía), se usa de igual manera para nombrar a ladrones, pero como ya mencionamos, con algunas variaciones: chorizo, chorata, chori, entre otras.
Según el periodista y editor Marcelo Héctor Oliveri, en algunos países latinoamericanos, como Argentina, se duplica la r, haciéndola erre, un poco por la tendencia a rechinar esa consonante, y otro poco por contagio del español chorro “porción de líquido que sale por una parte estrecha”.
Pero las enciclopedias editadas en Argentina no registran la palabra chorro con el significado de ladrón que se le asigna, sobre todo, en Buenos Aires. El diccionario de la Real Academia (RAE) adopta el gitanismo choro para eso.
Oliveri también aclara que, AUNQUE TODO EL MUNDO DICE CHORRO, CON ERRE, LOS CHORROS, PARA DIFERENCIARSE, SUELEN DECIR CHORO, A LO GITANO, O ROCHO. Como todo el mundo sabe, hay varias clases de chorros, que corresponden a otros tantos linajes de chorreo o choreo.
En conclusión, chorro es una corriente de un líquido o gas que sale con fuerza por un espacio estrecho. Y se debe usar choro para referirse al ladrón.