La historia de Carmela Bustelo es un culto a la resiliencia y a las ganas de vivir. Su historia, es una historia que inspira. Corría el año 2017 cuando le detectaron linfoma de Hodgkin, un tipo de cáncer en los ganglios linfáticos. Un largo tratamiento con quimioterapia hizo que perdiera el pelo. Una búsqueda frustrada de turbantes de diseño aptos para uso oncológico llevó a que su mamá, mandara a coser diez vinchas y turbantes con telas de camisas viejas que había en su casa.
Carmela Bustelo y la creación de "House of Cholas"
Sin embargo, esta dura realidad que le tocaba atravesar no la detuvo. El éxito de los turbantes entre su grupo de amigas y la necesidad de distraerse derivó en lo que hoy es “House of Cholas”, un emprendimiento de vinchas y turbantes aptos para pacientes en tratamiento oncológicos que es un éxito.
Carmela, oriunda de Bahía Blanca, cursaba el cuarto año de arquitectura en la Universidad de Buenos Aires cuando una visita a la guardia de un hospital la obligó a cambiar sus planes. Tuvo que abandonar los estudios y comenzar diferentes tratamientos para hacerle frente a la enfermedad. En total, llevó adelante 70 sesiones de quimioterapias, rayos y autotransplante en cuatro años, hasta que logró resultados con un tratamiento que en ese momento era experimental en el país.
El nacimiento de "House of Cholas" se dio de manera espontánea y ella tampoco imaginó el éxito que tendría. En el verano de 2018, Carmela se fue junto a sus amigas unos días a la playa y en su valija también viajaron los turbantes. Sus amigas le pidieron algunos para usar y, al compartir su experiencia en Instagram, muchos seguidores le empezaron a preguntar dónde se los había comprado. El empujón final se lo dio su psicóloga cuando, en medio del tratamiento, la animó a empezar algún entretenimiento para que no se haga tan largo lo que le quedaba atravesar.
Carmela decidió crear una cuenta de Instagram “Las Cholas” porque, como sus amigas le dicen Chola era ‘ponete una chola y empoderate, ponete una chola y andá para adelante’. Su primer posteo fue su historia, contó por lo que estaba pasando y recién después compartió las fotos de sus vinchas y turbantes y les pidió a sus amigas que compartieran la publicación.
Sin dejar de lado su tratamiento, la joven decidió hacer diferentes showrooms y presentarse en ferias con sus turbantes. Y así, su emprendimiento comenzó a tomar vuelo.
Carmela se recuperó del cáncer en 2021, se convirtió en mamá de Ciro en 2022, retomó la carrera de arquitectura y "House of Cholas" tiene vuelo propio. Actualmente, cuenta con más de 60 mil seguidores en redes sociales, dos sucursales en Buenos Aires y pedidos de todo el país.
Aunque asegura que no quiere planificar nada más para su vida, la joven de 26 años también sueña con expandirse y contar su historia al mundo para inspirar a otras mujeres a no darse por vencidas.
¡QUE ASÍ SEA!