Búho, alondra o colibrí. Aunque suene raro, definir con cuál de estas aves te identificas más puede ayudarte a descubrir tu cronotipo y dormir mejor. El buen descanso es una de los soportes fundamentales que sostiene la vida saludable. El sueño es clave para la salud del organismo, el bienestar y para la encarar el día con energía.
BÚHO, ALONDRA O COLIBRÍ: ¿Qué cronotipo eres?
Todas las personas tienen una franja del día donde se sienten más a gusto, con mayor energía y entusiasmo, creativos y con lucidez para encarar incluso las tareas más complejas.
Este reloj biológico está determinado por los ritmos circadianos, que son los reguladores de las funciones fisiológicas del organismo para que, en su totalidad, cada día sea un ciclo. La temperatura del cuerpo, el funcionamiento de los órganos, las hormonas y las respuestas cerebrales dependen de este equilibrio esencial para mantenerse bien.
El organismo sigue naturalmente el ritmo solar, si bien cada persona tiene distintos cronotipos, que es la forma de adaptarte a la luz, la temperatura, las estaciones del año y otros ciclos biológicos que nos afectan.
Por eso hay personas que funcionan muy bien madrugando y encarando el día al alba, lo que para otros es impensado, y son noctámbulos.
De allí surge la nomenclatura científica de búhos a los nocturnos, alondras a quienes se levantan temprano, y colibríes a quienes tienen ritmos no tan definidos respecto a los dos primeros.
¿QUÉ ES UN CRONOTIPO?
Se llama cronotipo a las variaciones que experimentan los ritmos circadianos endógenos, la especie de "reloj interno" con el que cada persona está equipado. En gran parte está determinado por los genes, pero los factores ambientales, como la exposición a la luz del día, los horarios de trabajo y la vida familiar también pueden influir en él.
Algunos factores que influyen en el funcionamiento del cronotipo:
- Se regulan internamente.
- La luz externa influye en la segregación de la hormona melatonina, que es inductora del sueño.
- Los cronotipos se basan en lo que tardas en generar melatonina después de la ausencia de luz así es como se segrega.
- En promedio, en el mundo, las personas duermen entre siete y ocho horas; aunque varía de uno a otro cuándo empiezan a hacerlo.
LOS TRES CRONOTIPOS
MATUTINO O ALONDRA:
- Son un 25% de la población.
- Su reloj biológico es el que mejor se ajusta al ritmo de vida de la sociedad.
- Se van a dormir pronto y no suele costarles madrugar, es más, se levantan temprano llenos de energía y vitalidad.
- Se adaptan muy bien a los horarios laborales.
- Tienen una mayor secreción de una hormona llamada cortisol, a primeras horas de la mañana, y se mantiene más alta durante todo el día, lo cual les podría acarrear algunos problemas de salud, tanto física como emocional. El cortisol es la hormona relacionada con el estrés, y así las alondras parecen sufrir más de cefaleas y dolores musculares en general.
- Se ven perjudicados en las relaciones sociales y familiares, al estar más agotados al final del día. Es en la última parte del día cuando las familias y amigos tienden a estar juntos y compartir momentos, pero a estas horas ellos ya están más cansados y suelen estar de peor humor y desarrollar menos paciencia y más ira.
VESPERTINO O BÚHO:
- Son un 20% de la población.
- Su reloj biológico, por el que están más despiertos por la noche, hace que tengan la fase de sueño retrasada, lo que quiere decir que les cuesta mucho dormirse por la noche. Por ello algunos creen, equivocadamente, que sufren insomnio.
- Por la noche es cuando más creativos y despiertos se encuentran.
- Les cuesta madrugar, y aunque estén despiertos por la mañana, están cansados y les cuesta concentrarse.
- Al costarles conciliar el sueño por la noche, suelen ser más proclives a tomar pastillas para dormir.
- Como duermen menos que el resto, en el trabajo suelen estar más cansados, no rinden lo necesario sobre todo en las primeras horas del día, por lo que tienden a sufrir estrés laboral.
- Más predispuestos a padecer enfermedades relacionadas con el estrés, pudiendo llegar a provocarles alteraciones cardiovasculares, depresión y ansiedad.
- Son propensos a tomar más café, que suele acompañarse de tabaco, alcohol, e incluso otras drogas para estimularse y mantenerse despiertos. Sus horarios y cómo se sienten, física y psicológicamente, les predisponen más al consumo de estas sustancias.
- Suelen tener más problemas adictivos y emocionales, y también de obesidad y diabetes, debido a ser propensos a una mala alimentación, es frecuente que a muchos de ellos les da por comer a altas horas de la noche.
- La aceptación, la adaptación y una higiene de vida adecuada, ayuda mucho a los búhos a vivir con estos horarios ajenos a su reloj biológico.
- Encuentran una mejor situación de compartir tiempo con la familia y amigos a últimas horas de la tarde, que es cuando se sienten con más energía.
INTERMEDIO O COLIBRÍ:
- Son los más numerosos, aproximadamente un 60% de la población lo es.
- Tienen más facilidad para adaptarse a cualquier horario.
- Su capacidad de adaptación les hace ser los menos proclives a sufrir estrés tanto laboral como social.
- Son los que gozan de una mejor salud, al saber convivir con diferentes horarios, aunque estos les exijan madrugar o trasnochar.
Recientemente, un estudio publicado en Occupational & Environmental Medicine, del British Medical Journal (BMJ), midió cómo esos cronotipos pueden influir en el rendimiento laboral. Los investigadores del Centro para la investigación de la salud durante el curso de la vida, de la Universidad de Oulu, en Finlandia, hallaron que los búhos pueden tener el doble de probabilidades que las alondras de tener un desempeño inferior en el trabajo y de correr un mayor riesgo de jubilación anticipada debido a una discapacidad.
¿A qué podría deberse? Por lo general, los búhos no se duermen lo suficientemente temprano como para dormir las más de 7 horas recomendadas durante los días laborales, lo que genera una falta de sueño, ni para recuperar el sueño en los días no laborales, lo que se conoce como desfase horario social.
Como los cronotipos perteneciente al grupo colibríes resaltan por su capacidad de adaptabilidad, el mayor enfoque estuvo puesto en dos cronotipos que se ubicaban en los extremos: las alondras madrugadoras y los búhos que trasnochan.
Este desajuste se relaciona con problemas de salud, mientras que la privación del sueño a largo plazo está relacionada con una salud general y un rendimiento cognitivo más deficientes, lo que potencialmente dificulta la productividad en el trabajo, dicen los investigadores.
Y es que ser búho, alondra o colibrí influye en nuestra salud, y hasta en nuestra longevidad, hay que darse cuenta, de cómo nos afecta y dirige nuestra vida ese reloj biológico, que todos llevamos dentro. Y lo que tiene que quedar muy claro, es la importancia del sueño para todo. No dormir bien puede acarrearnos enfermedades físicas, psicológicas y un envejecimiento prematuro”.
Si no eres alondra ni búho, puedes ser un colibrí. Estás a medio camino entre acostarnos muy pronto y madrugar, o acostarnos tarde y levantarnos a medio día. Si al leerlo te estás situando en este tipo intermedio, estás dentro de la mayoría de la población. En una de las pocas revisiones científicas existentes, ya que es un tema relativamente reciente, un 70% se consideran intermedios, frente a un 14% de alondras y un 16% de búhos.
¿PARA QUE SIRVE CONOCER TU CRONOTIPO?
Para diagramar tu día de acuerdo a los momentos en los que estarás con mayor energía y atención. Si eres búho, por ejemplo, no conviene que programes una reunión a la mañana; cosa que sí funcionaría bien para los del tipo alondra.
¿A QUÉ GRUPO PERTENECES?