Entre las múltiples plantas que suelen ser asociadas más a malezas pero que pueden ofrecer importantes bondades como otros cultivos, se destaca la ortiga.
Bondades de la Ortiga que probablemente no conozcas
En concreto, es mucho más: es utilizada por sus múltiples bondades tanto en la cocina como en la medicina, por ser suculenta al paladar, altamente nutritiva, con beneficios para el área farmacológica y de las ciencias de la salud. Además, es un remedio contra las plagas y un espacio en el jardín donde revolotean las mariposas.
En el jardín ya no tiene tan mala fama, porque ayuda a los animales y a otras plantas, por lo que tiene sentido dejar crecer tranquila a esta supuesta mala hierba. No obstante, es mejor frenar un poco su fuerte impulso de crecimiento, aconsejan los expertos.
Perteneciente al género Urtica, su fama se debe a que provoca picazón e inflamación en la piel cuando se manipula directamente, ya que posee sustancias tóxicas.
Antiguamente, la historia refiere a la ortiga como “la hierba de los ciegos”, pues hasta las personas con esta discapacidad la podían reconocer con solo rozarla. Debido a que una de sus principales características es poseer unos pelos urticantes que tienen la forma de minúsculas ampollas llenas de un líquido irritante. Al contacto con la piel, causan una pequeña lesión y destilan su contenido, provocando ronchas, escozor y prurito.
Entre sus otras características visuales, es que es una planta arbustiva que puede alcanzar máximo una altura de 1,5 metros y tiene un aspecto tosco. Sus hojas son ovaladas, puntiagudas y rugosas. Tienen un color verde oscuro y con pequeños pétalos de color amarillo suave. Esta apariencia general suele estar presente en las diferentes especies de esta hierba, aunque ambas se crían en suelos ricos en nitrógeno y húmedos.
- TIPOS DE ORTIGAS
Existen dos tipos de ortigas que son muy conocidas y estas son las siguientes:
ORTIGA VERDE
La Urtica dioica es la más popular, por lo que se le suele llamar también por el nombre de ortiga mayor o verde. Puede alcanzar una altura entre 50 centímetros y 1,5 metros. Se caracteriza por tener pelos mínimos que contienen un líquido cáustico (acetilcolina) que generan una picazón muy fuerte al contacto con ellos. Tiene un tallo en forma de cuadrado, hojas ovaladas, con borde aserrado, sus flores son pequeñas y crecen agrupadas.
ORTIGA MENOR
Su nombre científico es Urticaurens, y crece hasta alcanzar solo 60 centímetros de altura. Por lo general, se desarrolla al lado de la ortiga mayor. Y aunque produce mayor irritación que la verde, también tiene menos propiedades terapéuticas.
- SOLAMENTE MALA FAMA: POR QUÉ LA ORTIGA ES ÚTIL EN EL JARDÍN
Hay muchas razones para permitir que las ortigas crezcan en el jardín. Empezando por el hecho de que pueden cosecharse como verdura. Esta planta silvestre rica en proteínas contiene vitamina C, además de hierro, potasio y flavonoides. Con las hojas recién cosechadas se pueden preparar batidos, pesto, ensalada y una variante de espinacas.
Pero las ortigas son, sobre todo, fuente de alimento para numerosos animales. “Los pájaros se comen sus semillas y las orugas de muchas mariposas, sus hojas”, explica la ambientalista Verena Jedamczik.
La mariposa pavo real y la ortiguera, la protea y la atalanta, por ejemplo, incluso se especializan en ortigas. Estas garantizan la supervivencia de sus especies: No pueden reproducirse sin esta planta.
Por eso, la experta aboga por no podar la ortiga o asegurarse de hacerlo solamente fuera de los periodos de desarrollo de los insectos. Y las hozadas con los valiosos ingredientes antes mencionados, como proteínas, ácido silícico y vitaminas, no deben desecharse, sino utilizarse para el cuidado y fortalecimiento de otras plantas.
- ORTIGA VERDE COMO ABONO GRATUITO
Los brotes de ortiga cortados se pueden trocear y utilizarse como mantillo en la huerta y bajo los arbustos, o también se pueden incorporar al suelo. De este modo, los nutrientes son absorbidos gradualmente por la tierra y fertilizan las demás plantas.
Es factible hacer un purín con las hojas, que puede ser utilizado como abono líquido en la jardinería por ser un bioestimulante natural que genera muchos beneficios a la huerta.Es rico en potasio, calcio, nitrógeno y la asimilación de estos elementos es muy rápida en las plantas.
También, se ha demostrado su eficacia como repelente contra moscas blancas, pulgones, hongos, y más; ya que fortalece las defensas de las plantas evitando enfermedades. Además, fortalece su crecimiento.
Para obtener el extracto de esta hierba, se debe recolectar antes de su floración, la medida de un 1kg (sin la raíz). Se coloca en un cubo con 10 litros de agua, se deja macerar la mezcla durante 15 días, procurando removerse cada 2 días. El purín estará listo cuando se desprendan burbujas y haya una película cubriéndolo.Esta mezcla tiene muy mal olor, por lo que se desaconseja utilizarla para las plantas de interior. Si bien la adición de harina de roca puede atenuar en algo el olor, es mejor colocar el recipiente de fermentación a cierta distancia del balcón, la terraza y los vecinos.
Y hablando de abono, es importante considerar que la ortiga posee otra buena cualidad. “La ortiga es una planta indicadora”, dice la horticultora Christine Volm. Donde crece la ortiga, explica, el suelo debe ser rico en nitrógeno, un nutriente que de otro modo hay que añadir con fertilizantes.
Pero, a pesar de las muchas buenas razones para dejar crecer esta planta silvestre en el jardín, tampoco hay que excederse. En otras palabras, es mejor no permitir que la ortiga se expanda sin control. Esto se debe a que esta hierba se propaga fuertemente bajo tierra con rizomas y además siembra vástagos.
Por eso, hay que darle a la planta un rincón del jardín donde pueda desarrollarse libremente. Sin embargo, si tiene la especie más común, la ortiga mayor (Urtica dioica), en su terreno, bien vale la pena trazar una barrera de raíces en el suelo. De ese modo, el crecimiento quedará confinado a un lugar concreto. La experta aconseja asimismo cortar pronto las cabezas de semillas, para evitar la siembra de estas últimas.
- SIMPLEMENTE... COMERLA
Y cuando sencillamente hay demasiada ortiga en el jardín, simplemente puede optarse por comerla como parte de una dieta diversificada. La ortiga aporta a la ensalada vitamina A, hierro, potasio y flavonoides.
Lo que resulta importante es colocarse guantes al cortarla y trabajarla, para que los pelos urticantes no provoquen ronchas dolorosas en la piel.
Para volver inocua a la ortiga, a fin de poder procesar sus hojas sin molestias, la horticultora Christine Volm descubrió que los pelos no hacen más daño si se los alisa en dirección hacia la parte superior de la planta.
Otra alternativa es poner las hojas y brotes recién cosechados directamente en la batidora y procesarlos, o colocarlos entre dos hojas de papel de horno y pasarles encima con un rodillo o palo de amasar.
- SIMPLEMENTE BEBERLA... ¿CÓMO HACER UN TÉ DE ORTIGA?
Otro aspecto benéfico de la ortiga es que produce saciedad para quien la consuma, de manera que contribuye a evitar la ansiedad, la cual es la primera causa de los problemas de obesidad en el mundo.
Por eso, tomar un té de ortiga unos minutos antes de las comidas, es una estupenda forma de mejorar su salud para quienes buscan luchar contra su sobrepeso.
En general, esta planta medicinal es aprovechada casi en su totalidad, debido a que cada parte cumple una función de las antes mencionadas en particular.
Se puede tomar silvestre o que haya cumplido un proceso de secado previo, este último, es especial para la elaboración de té e infusiones.
Asimismo, las hojas se pueden incluir en los platos favoritos, pero mayormente se utiliza en la cocina para las ensaladas.
En este contexto, cuando se dice que hay un aprovechamiento completo de ello, es porque realmente es así, se utiliza todo, hojas, tallo, hasta las raíces, para elaborar sopas, infusiones, aceites, cremas: es decir, un sin número de utilidades.
Por ejemplo, en el caso del té de ortiga, se puede hacer tanto con hojas tanto secas como frescas. La forma es incluir una cucharadita de estas hojas en una proporción de una taza de agua, más o menos unos 200 mililitros, que no haya llegado a hervir y dejamos infusionar de cinco a 10 minutos. Se suele recomendar una dosis de dos tazas al día antes de la comida.
¿TE SIGUE PARECIENDO LA ORTIGA SOLO UNA MALEZA? AHORA YA SABES COMO APROVECHAR SUS BONDADES.