Hoy se cumple medio siglo de la creación de uno de los cinco circuitos de automovilismo que contó Pilar en su historia fierrera. Un 24 de junio de 1973, hace 50 años, se inauguraba el circuito “Ciudad de Pilar”, trazado ubicado en el kilómetro 4 de la ruta 34.
Se cumple medio siglo de la creación del circuito "Ciudad de Pilar"
El sueño del circuito propio se cumplió durante la presidencia de Alexis Demarchi al frente del Círculo Amigos del Automovilismo. Contaba con una frondosa arboleda y dos pistas, de 1.200 y 1.600 metros, respectivamente. Allí, fin de semana por medio arribaban los pilotos de las categorías zonales Fiat 600 SP, TC del Oeste, Libres 1000 y Turismo Nacional.
En su momento, la revista Corsa afirmaba que “la Asociación Pilarense es una de las instituciones que le da oportunidades a quienes, por razones económicas y mecánicas, no pueden darse el gusto de correr en las categorías mayores del automovilismo”.
“Han finalizado con éxito las tratativas para alquilar un predio en el camino de tierra Pilar-Luján frente a ‘Los Golfer’s’”, contaba un semanario de la ciudad bonaerense de Mercedes.
En 1993, 20 años después de su nacimiento, tuvieron que abandonar el lugar por una serie de conflicto con el Golfer’s Country Club, debido a su crecimiento poblacional. Estos problemas provocaron el cierre del trazado y la apertura de una nueva etapa del automovilismo local.
Primeros trazados
Los primeros circuitos en Pilar estuvieron ubicados en la denomina Feria de Irigoin (actualmente el estadio “Carlos Barraza” de Real Pilar Fútbol Club y el polideportivo municipal) y a 10 cuadras de la estación del ferrocarril San Martín de Presidente Derqui.
Pero a fines de la década de 1960, cuando a Pilar se la había bautizado como “la Capital del Fiat 600” por la cantidad de carreras de esa categoría, nació el circuito del barrio Carabassa.
Las pruebas comenzaron a oficializarse con el trazado del K57 de la ruta 8; unas 12 mil personas se reunían, fin de semana por medio, para ver el TC del Oeste o la Fiat Libres 1000.
Entre los pilotos locales protagonistas de aquellas pruebas sobresalían Hugo Lavallén, Jorge “Vasco” Oyhanart, los hermanos Carlos y Osvaldo Lynn, Adalberto y Daniel Vergani, Hugo Alberini y Dardo “Dardy” Mica.
Pero 1972 fue un año duro y a pesar de los esfuerzos del Círculo de Amigos del Automovilismo no se corrió más en el Carabassa porque se necesitaba mayor seguridad para los pilotos y el público, y los dirigentes tuvieron que tomar la drástica decisión de buscar un nuevo lugar. Este suceso derivó en la construcción del “Ciudad de Pilar”, trazado emblemático de aquella época.
Pero entre 1984 y 1988 Derqui se coló con un trazado gracias al guiño que recibió de parte del quintuplecampeón mundial de Fórmula 1, Juan Manuel Fangio. El circuito “Francisco Carlos Rosso”, que tenía 1.440 metros de extensión y estaba ubicado cerca del Colegio Cardenal Copello, atraía a las categorías zonales como el TC Bonaerense, el TC del Oeste y la Fiat 600 (hoy ALMA). Pero la crisis económica que desató la hiperinflación de 1989 produjo su cierre definitivo.
El último bastión de “autódromos locales” fue el “Silvio Zunino”, construido en 1995, en un predio ubicado en el K7,5 de la ruta 25. Llevó ese nombre en honor a uno de los máximos referentes de la dirigencia automovilística pilarense.
Pero en 2001 una denuncia del barrio privado Haras Pino Solo por “ruidos molestos” obligó a la cancelación de las competencias. Y a pesar de que el abogado del Circuito de Amigos del Automovilismo de Pilar presentó ese año ante la Cámara de Apelaciones de San Isidro un petitorio para que dejara sin efecto esa medida cautelar, finalmente terminó con el cierre definitivo.
De esta manera y a más de dos décadas de la última competencia oficial, Pilar extraña el rugir de los motores, esa pasión que por años reunió a muchas familias viendo la destreza de esos “locos al volante”.