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En Villa Morra

Rapanui abrió su primer local en Pilar: funciona para delivery y take away

Está ubicado en Sanguinetti y Tratado del Pilar. Cuenta con todos los productos disponibles de la marca. Las compras deben realizarse previamente por la página oficial o por Pedidos Ya.

21 de agosto de 2026 - 09:21

Los fanáticos de Rapanui ya no tendrán que trasladarse a otro distrito para acceder a los productos de la famosa chocolatería nacida en Bariloche. Desde hace algunos días funciona en el barrio Villa Morra el primer local de la marca en Pilar, destinado al servicio de delivery y take away.

En la esquina de Tratado del Pilar y Sanguinetti, en una discreta propiedad que históricamente estuvo destinada a uso familiar y sin carteles que lo anuncien, Rapanui abrió un punto de expendio de mercadería que marca su desembarco comercial en el distrito.

El mismo funciona bajo la modalidad "dark kitchen", término que hace referencia a un negocio gastronómico que no tiene mesas ni atención al público y que solo opera bajo las modalidades de delivery o retiro en mostrador.

En diálogo con El Diario, las empleadas del lugar, que está abierto de lunes a domingos desde las 11 hasta las 0 horas, confirmaron que el espacio cuenta con todos los productos de la marca, tales como chocolates, alfajores, helados y el infaltable Franui. Eso sí, la adquisición debe realizarse de manera previa dado que en el lugar funciona solo como un punto de despacho, no así de cobro.

Las compras pueden efectuarse a través de la página de Rapanui, que ofrece delivery gratis (operado bajo la aplicación Rappi), o bien la modalidad "take away". Para esto, es necesario seleccionar los productos deseados en el carrito y abonarlos a través de los medios de pago digitales habilitados. También es posible canalizar la adquisición a través de la aplicación Pedidos Ya, donde Rapanui Pilar ya aparecen en la nómina de comercios "nuevos" adheridos a la app.

Planta de Fátima

Aunque el local de Villa Morra se convirtió en el puntapié inicial de la marca en Pilar desde el punto de vista comercial, el vínculo entre el distrito y Rapanui comenzó hace algunos años cuando la firma fundada por Diego Fenoglio optó por la localidad de Fátima para el desarrollo de su segunda planta de producción nacional, después de la fábrica primigenia fundada en Bariloche

Tras más de dos años de trabajo y una inversión cercana a los 10 millones de dólares, el establecimiento de 5.500 m2 ubicado en el kilómetro 66 de la autopista Pilar-Pergamino comenzó a funcionar en mayo de 2025. La fábrica está destinada a triplicar la elaboración del producto estrella de la marca, las frambuesas bañadas en chocolate "Franui". Tal como anticipó el propio Fenoglio durante el período de construcción de la planta, la misma está diagramada para producir unos 1.000 kilos de chocolate por hora.

Para la construcción de las nuevas instalaciones, en 2023 la empresa accedió a una financiación por parte del Banco Argentino de Desarrollo (BICE) que le permitió adquirir una máquina proveniente de Suiza para la elaboración de chocolates.

Como explicó el empresario en 2025, la decisión de trasladar parte de la producción a Pilar radicó en la necesidad de acortar las distancias de la distribución en frío. Frente a las dificultades que supone diagramar la logística desde Bariloche, Fátima se convierte en un punto estratégico, cercano al puerto de Buenos Aires, desde donde se abastece al mercado interno, a América Latina y a Estados Unidos.

Empresa familiar

La firma es propiedad de Diego Fenoglio, el "Willy Wonca argentino", hijo de Aldo, un inmigrante italiano que se instaló en Bariloche en 1947, luego de administrar una bombonería en su Turín natal. Junto a su esposa Inés fundaron en la ciudad rionegrense la confitería chocolatería "Tronador", la primera de la Patagonia.

En 1970 Aldo murió repentinamente de un infarto y la empresa, que para entonces ya se llamaba Fenoglio, quedó en manos de su esposa y de sus tres hijos, Diego, Laura y Bruno, que falleció a sus 33 años.

En 1996, por diferencias familiares acerca del rumbo que debía tomar la compañía, Diego decidió fundar su propia fábrica de chocolate, denominada Rapanui en honor al nombre de la casa de su infancia que todavía sigue conservando en Bariloche. En ella trabajan sus hijos Aldo, Julián y Leticia, CEO de la firma en España.

El primer local Rapanui se abrió sobre la calle Mitre en el centro de la ciudad de San Carlos de Bariloche y en 2011 la erupción del volcán Puyehue -que impidió el desarrollo del turismo en la zona- la familia decidió desembarcar en Buenos Aires, en la esquina de Arenales y Azcuénaga, pleno barrio de Recoleta. De la mano de esta expansión llegó la incorporación de los helados, a propósito de la necesidad de ofrecer un producto acorde a las altas temperaturas del verano porteño.

Actualmente la marca cuenta con 20 locales propios y presencia en 40 países. En 2020 inauguró una planta en Valencia, España, dedicada exclusivamente a la elaboración de Franui para los mercados europeo y asiático.

En tanto que la empresa Fenoglio continuó en manos de su madre y de su hermana hasta que en el año 2000, cuando tras una importante crisis que la llevó a una convocatoria de acreedores, la empresa Havanna terminó por comprarla.

Por su parte, Rapanui logró consolidarse en el mercado local primero a través de los chocolates y luego con la incorporación de los helados, y luego expandirse fronteras afuera. Reacio a franquiciar el negocio, cada sucursal que funciona en el país es administrada por la empresa, es decir por la familia.

El local de Rapanui funciona en una propiedad de la calle Sanguinetti, esquina Tratado del Pilar.

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