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Economía familiar

Más de la mitad de los hogares se endeuda para vivir

El 56% de las familias recurrió al crédito para comer y pagar servicios. El estudio reveló que más de la mitad de la población no logra sostener sus gastos más allá del día 20 de cada mes.

23 de marzo de 2026 - 09:38

El deterioro del poder adquisitivo ya no es una percepción aislada: se convirtió en una realidad estructural para millones de argentinos. Un informe reciente de la consultora Zentrix expuso que el 56,4% de los hogares recurrió al crédito en los últimos seis meses para cubrir gastos básicos como alimentos, servicios, alquileres y tarjetas.

El dato no solo refleja el nivel de presión económica, sino también un cambio profundo en la lógica financiera de las familias, donde el endeudamiento dejó de ser una herramienta ocasional para transformarse en un recurso habitual de subsistencia.

Un ingreso que no alcanza: La mayoría no llega al día 20

El estudio Monitor de Opinión Pública (MOP) reveló que más de la mitad de la población no logra sostener sus gastos más allá del día 20 de cada mes. Este límite marca con claridad la fragilidad de los ingresos frente al avance sostenido de los precios.

En ese contexto, el 83,9% de los encuestados aseguró que su salario no logra ganarle a la inflación, consolidando un escenario en el que cada mes comienza con desventaja.

Un círculo vicioso de deuda

El informe advierte que casi 9 de cada 10 hogares endeudados ya presentan dificultades para cumplir con los pagos. Esto configura un esquema recurrente: caída del poder adquisitivo, imposibilidad de sostener el consumo, recurso al crédito y posterior incapacidad de pago.

Este proceso, lejos de ser aislado, se replica en gran parte de la sociedad y evidencia un deterioro sostenido en la salud financiera de los hogares.

Familias endeudadas: en qué se usa el crédito

Los préstamos ya no se destinan a inversiones o mejoras patrimoniales. Por el contrario, se concentran en cubrir gastos cotidianos, pagar tarjetas o cancelar otras deudas.

Este cambio implica que el crédito dejó de cumplir su función tradicional para convertirse en un reemplazo directo del ingreso, distorsionando su rol dentro de la economía doméstica.

El relevamiento también puso el foco en la credibilidad de las estadísticas oficiales. Un 65,8% de los encuestados considera que los datos de inflación no reflejan la realidad diaria.

Esta percepción alimenta una brecha cada vez más marcada entre los indicadores oficiales y la experiencia cotidiana en los hogares, generando incertidumbre y desconfianza.

Entre los factores mencionados aparecen sospechas de injerencia política y cuestionamientos sobre la representatividad de las canastas de consumo, lo que debilita la legitimidad de las cifras difundidas.Gremios e Iglesia

Impacto político del deterioro económico

En este escenario, el impacto económico comienza a trasladarse al plano político. Según el informe, la desaprobación de la gestión del presidente Javier Milei alcanzó el 53,3% en marzo, mientras que la aprobación se ubicó en el 38,5%.

Los datos reflejan cómo la situación económica incide de manera directa en la percepción social, en un contexto donde la pérdida del poder adquisitivo y el endeudamiento marcan el pulso del malestar.

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