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Personaje

"Martillo", el vasco que combatió a Franco y fue prócer en Pilar

Regino Osés fue uno de los vecinos más destacados de Pilar en el siglo XX. Pero antes de llegar al distrito fue en su España natal un firme luchador por la causa obrera, en contra del fascismo.
9 de abril de 2023 - 09:26

Por Alejandro Lafourcade

a.lafourcade@pilaradiario.com

Sin lugar a dudas, don Regino Osés fue uno de los vecinos más destacados de Pilar en el siglo XX: gracias a su empuje llegaron al distrito la primera Secundaria Pública y la sede del Banco Nación, entre otros logros.

Este sábado se cumplió un nuevo aniversario de su fallecimiento, ocurrido en 2012 a los 98 años, por lo que es una buena oportunidad para repasar una faceta poco divulgada hasta el momento: antes de llegar a Pilar, Osés tuvo un pasado combativo, ya que en su España natal fue un firme opositor al fascismo de Francisco Franco y un referente de la lucha obrera.

Hijo de Benito Osés y Gregoria Gulina, Regino Osés nació en Navarra el 14 de febrero de 1914. Su padre era electricista y se afincó junto a su esposa e hijo en Oronoz-Mugaire, en el valle de Baztan, para trabajar en una importante central eléctrica. Al crecer, Regino heredó el oficio y se convirtió en obrero de la sociedad Electra-Puente Marín.

El luchador

Sin embargo, algo se despertó en él muy temprano, un fuego interior que lo llamaba a combatir las injusticias y bregar por los derechos laborales. Así es como no tardó en convertirse en un referente de la Unión General de Trabajadores (UGT), al tiempo que se afiliaba al socialismo ibérico (PSOE).

Con el pseudónimo de Martillo, Osés hizo gala de una pluma implacable en las publicaciones obreras de la época, como el diario ¡¡Trabajadores!!, en cuyas páginas escribió cuando apenas tenía 19 años, sobre las condiciones de los constructores de un balneario: “El administrador se pasa todas las leyes laborales por el forro de… ¿Dónde están las autoridades para evitar estos abusos? También consta que han ido obreros a pedir trabajos y no se les ha dado, y todo por no haber votado para ellos, a los caciques más caciques”.

En esos tiempos (1933), la zona estaba dominada por la derecha y el incipiente fascismo, que no tardaría en arremeter contra el gobierno republicano. En minoría, Osés tenía las agallas suficientes para expresar en el diario antes mencionado: “A pesar de la intensa campaña que realiza la derecha yendo todas unidas, desde el primer monaguillo hasta el último sacristán del rebaño clerical, La Montaña les vuelve la espalda, y aunque a pasos lentos pero firmes, viene los montañeses a las filas de la U.G.T.”.

Persecución

La imposibilidad de llevar adelante la reforma agraria le quitó popularidad (y afiliados) a la UGT, sumado al avance de la derecha y el cierre forzado de locales.

Pero esto no haría claudicar a Osés, quien se mudó a Pamplona y estrechó relaciones con Ricardo Zabalza, un vasco recién llegado desde Argentina, donde participó en forma crucial en las luchas obreras del sur de la provincia de Buenos Aires. Así, Regino se siguió formando en sus pensamientos, a pesar de que ya era un cuadro político reconocido por sus pares.

El golpe de Estado de 1936 que dio inicio a la Guerra Civil Española sorprendió a Osés haciendo el servicio militar en Ceuta, base ibérica en territorio de Marruecos. Junto a otros soldados conspiró para atentar contra Francisco Franco, pero la movida fue detectada y tanto Regino como los suyos fueron a parar a la cárcel: se salvó por poco de ser fusilado, suerte que no tuvieron cinco de los conspiradores.

En 2007, en una extensa entrevista con El Diario, Osés recordaba: “Fui a la cárcel por mis ideas, no podía admitir una dictadura en España. En la cárcel entablé una buena relación con un capitán, que me pudo hacer salir, pero no quise que me sacaran, no podía traicionar a 18 compañeros que estaban detenidos por lo mismo. Esa afrenta no la hubiese olvidado en la vida”.

Fue liberado recién en 1941. Mientras duró su encarcelamiento soportó interminables sesiones de tortura en las que jamás dijo una palabra en contra de algún compañero.

Libre nuevamente, su espíritu de lucha hizo que en 1946 formara parte de la Alianza Democrática de Navarra, coalición clandestina conformada por, entre otros, el Partido Socialista, el Partido Nacionalista Vasco, la Confederación Nacional del Trabajo y el Partido Marxista Leninista. Pero solo pasaron un par de meses para que volviera a ser detenido, aunque esta vez liberado tras 90 días en los que no faltaron más tormentos.

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En Pilar, Osés y su esposa Francisca fundaron el mítico bar La Alhambra.

Exilio

Para ese entonces, Regino ya se había casado con Francisca Bazán. Al nacer la pequeña Olga, se convenció de que su vida (y la de su familia) corrían serio peligro si seguían viviendo es España…

Así fue como se trasladaron primero a Francia, para luego hacer el largo viaje hacia Sudamérica. En 1949, el matrimonio y la niña arribaron a Argentina como una mera escala hacia Venezuela, el destino original. Sin embargo, en el país caribeño las fronteras estaban cerradas y el destino quiso que los Osés-Bazán se afincaran en Pilar, de donde ya no me movieron.

Las andanzas de Martillo habían quedado atrás, pero Osés encontró en Pilar a un pueblo en que el faltaba mucho por hacer, por lo que no tardó en poner manos a la obra…

Un vecino fundamental

Regino Osés llegó a Pilar a fines de la década del ’40 y se instaló en la esquina de Belgrano y Fermín Gamboa. Junto a su esposa Francisca fundaron el mítico bar La Alhambra, al que vendieron luego de unos años.

Fue en ese momento que el vasco comenzó a actuar para la comunidad, en pos del crecimiento de aquel “pueblecito”: fue crucial en la creación del colegio Tratado del Pilar (primera Secundaria pública), la llegada del Banco Nación y la construcción del edificio de Bomberos Voluntarios, institución que presidió durante 30 años.

Además, tuvo un papel de relevancia en el “Pilarazo” de 1971 y hasta en la llegada del Parque Industrial, ya que fue él quien le recomendó al empresario Meyer Oks la elección del predio.

Luego de una vida de novela, Osés falleció el 8 de abril de 2012, a los 98 años.

Fuentes

-“Pilar, un libro de historias” (Sergio Abrate, Alejandro Lafourcade)

-Euskonews.eus (Sergio Recarte).

-Archivo El Diario Regional.

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