La Asociación Patrimonio Natural de Pilar, junto a organizaciones ambientalistas de todo el país, se unieron bajo la consigna “Salva las Leyes Ambientales” redactando un comunicado de 11 puntos enviado a los diputados y a la sociedad con la intención de concientizar sobre las consecuencias negativas que contiene el DNU y el Proyecto de Ley Base en relación a la eliminación del paquete de leyes que protegen al medioambiente nacional.
La Reserva Natural de Pilar, en guardia ante la Ley ómnibus
“Producto del trabajo de todas las organizaciones en conjunto con la Asociación Argentina de Abogados Ambientalistas hemos preparado el material para poder demostrar que la mayor parte de estas leyes no se pueden derogar ya que se trataría de un ecocido”, alertó la presidenta de la Reserva Natural de Pilar Graciela Capodoglio en una entrevista con pilaradiario.
En algunos de los puntos del comunicado se detalla la importancia de la actual Ley de Bosques, la de Glaciares, la de Control de Actividades de Quema, la de Pesca y los capítulos de Energía y de Privatización de Empresas Públicas.
“Desde que la Ley de Bosques fue sancionada a fines de 2007, el promedio anual de deforestación bajó un 40%. Gracias a la ley, el 80% de los bosques nativos del país están clasificados por leyes provinciales como zonas donde no se puede desmontar”, reza el comunicado en uno de sus puntos sobre la Ley de Bosques.
Por su parte Capodoglio aseguró que “con la nueva ley se destruiría el 70% de los bosques del país generando una pérdida de la biodiversidad total. No podemos liquidar a los bosques ya que son fundamentales en la lucha contra el cambio climático, nadie puede absorber dióxido de carbono como los vegetales nativos”.
En el comunicado también se expone la importancia sobre la Ley de Glaciares que sirvió para que se frenen 44 proyectos mineros a desarrollar sobre glaciares y/o sobre ambientes periglacial principalmente en la región de Cuyo. Sin la sanción de esta ley o si se permite que se modifique estas fuentes de agua dulce podrían ser destruidas potenciando fuertemente la sequía que esta región sufre.
“El objetivo de destruir la ley de glaciares es la extracción de oro y plata generando un desastre ambiental económico y social para gran parte del país”, explicó Capodoglio y detalló las consecuencias que implican la extracción de dichos minerales, “para extraerlos se utilizan miles de litros de agua potable y cianuro”.
En el marco histórico en el que se encuentra la sociedad argentina la ambientalista reflexionó: “Este es el momento en que la sociedad argentina tiene que reflexionar en que hay generaciones que no son las responsables y que van a pagar las consecuencias. Es mejor apostar a la vida y para apostar a la vida es importante que cuidemos el agua. Evitemos que las mineras se adueñen de nuestro futuro”.