Este lunes se cumplirán 40 años del día en que los pilarenses pudieron retornar al cuarto oscuro para elegir autoridades a través del sufragio, consagrando como intendente a Luis Lagomarsino, el mismo día en que Raúl Alfonsín fue elegido Presidente de la Nación.
La fiesta de un pueblo: a 40 años del día en que Pilar volvió a votar
Aquel domingo 30 de octubre de 1983 no fue uno más: desde bien temprano, los argentinos se prepararon para ir a votar, algo que no sucedía desde hacía una década, dictadura de por medio.
Lo mismo sucedió en Pilar, distrito con un ritmo, densidad poblacional y fisonomía diferentes a los que estamos acostumbrados a ver en la actualidad. La esperanza flotaba en el aire, comenzaba la primavera democrática y había un país por levantar.
En cuanto a los pronósticos, en el Partido el candidato a la intendencia era Lagomarsino: luego de no presentarse el justicialismo en 1973, diez años más tarde al caudillo lo esperaba el sillón de Lorenzo López. En tanto, Edgardo Martignone encabezaba la lista de la UCR y Nélida Coca Domenech (quien finalmente entró como concejal) la del Movimiento de Integración y Desarrollo (MID).
Tranquilidad
La campaña previa fue austera, con algunos slogans como el “Sepa qué hacer”, del MID. Sin embargo, desde el lado del peronismo había confianza más allá de lo que pudiera ocurrir a nivel nacional.
Años atrás, el exfuncionario y militante histórico Dino Boeri, recordaba en El Diario allá por 2008 que “no teníamos dudas del triunfo, por eso casi no hubo campaña. Íbamos a jugar al mus al Club Unión y los demás pasaban haciendo campaña, pero Luiso decía ‘nosotros no vamos a hacer mucho lío, vamos a ganar igual’. Ganamos 12 concejales y ni fuimos a discutir uno más”.
Eso sí: nada modificaba el estilo sobrio del caudillo. Como rememoraba su nuera, Ana María Tarrible, “le pidieron una foto para la campaña pero no tenía ninguna, no había preparado nada, por eso terminó dando una foto en la que estaba con Mariana (su nieta) en brazos”. Otros tiempos…
No obstante, la previa deparó una interna contra los jóvenes justicialistas de aquel entonces, abanderados de la renovación del movimiento, como Tomás Pérez Bodria y Humberto Zúccaro, alineados con las ideas de Antonio Cafiero.
La interna se resolvió con un contundente triunfo de Lagomarsino y así se allanó su camino hacia el Municipio.
Victoria
“La gente se volcó masivamente a votar desde la mañana”, mencionaba años atrás el recordado Ricardo Tutuca Giménez, en ese entonces fiscal general por la Unión Cívica Radical en la Escuela 4 de Villa Verde: “Lo que más recuerdo es la alegría de todos, fue más que nada una fiesta cívica completa. El 30 de octubre, más allá de la figura de Alfonsín, es un día del pueblo argentino, como para recordarlo todos los años”.
Por su parte, Zúccaro (intendente entre 2003 y 2015) rememoraba en entrevistas con El Diario que aquel día “lo viví con mucha intensidad. Estábamos en la sede del Centro Soberanía Nacional, encabezado por Tomás Pérez Bodria, una agrupación que seguía la línea de Arturo Jauretche”.
Como le pasó a tanta gente, aquella fue la primera vez que votó “y tenía la ilusión de que ganara el peronismo, pero -con total sinceridad- quien parecía peronista en los discursos era Raúl Alfonsín, su palabra era la de los verdaderos caudillos”.
El triunfo de Luiso no dejó dudas: el PJ obtuvo 17.930 votos, seguido por la UCR con 11.535 y el MID con 2.901. Así, Pilar fue uno de los apenas 29 distritos bonaerenses en los que se impuso el peronismo, vapuleado por la UCR como nunca en la historia.
Sin embargo, la alegría no pudo ser completa, debido a que al Bar Pepito (ubicado en San Martín y ruta 8, búnker improvisado para el PJ) llegó la noticia del fallecimiento de Américo Vattuone (ver aparte), uno de los caudillos fundacionales e intendente electo al que le impidieron ejercer.
Ese hecho empañó la fiesta que se desató una vez conocidos los resultados.
Elsa Basualdo -elegida concejal en 1983, fallecida este año-, aseguraba que en realidad “fue también una jornada triste para nosotros, por eso no hubo grandes festejos, celebramos en forma muy medida”.
De todas formas, la noche del 30 fue de festejo para los dos partidos más populosos, los radicales por Raúl Alfonsín y los peronistas por Lagomarsino. “Nos juntamos en la plaza, primero el PJ y luego nosotros. Fue una fiesta, llegaba la gente de los cuarteles –como se les decía antes a las localidades- para celebrar, fue un día muy significativo para la República”, señalaba el ya mencionado Giménez.
Cuatro décadas pasaron ya de aquel domingo. Cuatro décadas de democracia ininterrumpida, todo un récord para un país que había sufrido golpe tras golpe. El día en el que los pilarenses pudieron volver a votar.
LOS ELEGIDOS
El PJ se quedó con 12 concejales, la UCR con 7 y el MID con una banca. Los ediles fueron: Mario Darget, Edgar Aumenta, Eduardo Tamburini, Vicente Lanzilotti, Antonio Crucianelli, Dino Boeri, Alberto Alberini, Carlos Acebero, Rubén Tronchet, Elsa Basualdo, José Sánchez, Carlos Barrios (PJ); Luis Gambetti, Luis Bruno, Manuel Martignone, Jorge Barrio, Silvio Zunino, Friberto Ariel Quintana, José Iacurto (UCR) y Nélida Domenech (MID).
PILAR EN NÚMEROS HACE CUATRO DÉCADAS
Fuente: plataforma del Movimiento de Integración y Desarrollo (MID) en 1983.
77% de la población de Pilar creció entre 1973 y 1983, el mayor índice en toda provincia.
75% de los habitantes tenía menos de 40 años de edad; y un 50%, menos de 20.
30% de los habitantes no habían concluido la escuela primaria.
95% no había terminado los estudios secundarios.
99% no tenían estudios superiores completos.
90% no tenían servicio de agua corriente ni cloacas.
35% de las calles de Pilar estaban pavimentadas. En Derqui, el 20%.
70% de las calles de Pilar no tenían alumbrado público moderno.