En este año de Fiesta Patronal tan bendecido en nuestra diócesis Zárate-Campana, que cumple 50 años y que tiene el mejor de los regalos que es la visita del Santo Padre, estaba pensando justamente en el evangelio que corresponde al 12 de octubre, en donde a Jesús alguien le dice: "¡Feliz el seno que te llevó y los pechos que te amamantaron!".
Fiestas Patronales de Pilar: mensaje del párroco Jorge Ritacco
Una celebración especial, en el marco de los 50 años de la Diócesis Zárate-Campana y la inminente visita del Papa León XIV.
Y Jesús dice una cosa interesante: "Felices más bien los que escuchan la Palabra de Dios y la practican" (Lc 11,27-28). Este es el desafío justamente, en esos tiempos difíciles y duros donde a pesar de todo, estaba escuchando. Es el momento de tener una oreja grande y el corazón abierto para escuchar a Dios.
Dios que nos habla por sus palabras, es escuchar su palabra, pero no la Biblia como un libro máximo, sino como que Dios me habla a mí, que me invita a que esta palabra se haga vida.
Este es el desafío de ser cristiano, la Virgen del Pilar nos invita a eso. Recordemos el contexto en que sucedió su aparición: como Santiago estaba agotado, cansado, decepcionado y triste porque él había trabajado mucho honestamente y había puesto de sí, todo lo mejor, pero no había logrado lo que esperaba, hoy diríamos que no era eficaz. Entonces se angustió.
Ahora esa angustia nos surge a todos cuando las cosas parecieran que son nuestras. Todos somos un fracaso si estamos solos, hasta el mismo Jesús. Hay un cuento de un amigo mío que dice que Dios es el primer fracasado, porque se escribió un libro que no se lo leyeron, planteó un árbol al que le comieron el fruto y tuvo un hijo al que se lo mataron en la cruz; sin embargo, es ahí donde aparece María desde el Pilar que nos invita justamente al ánimo, a seguirlo y a no tener miedo. A confiar en Él. Es la madre la que llama y muestra cuál es el camino para encontrarnos a Jesús.
Pensaba también en estos días de la pasada peregrinación a la que bajo todo punto de vista trataron de disfrazar, mostrar de una manera económica, "la gente está mal económicamente entonces va caminando a Luján"; y en realidad cuando se escuchan los testimonios nos damos cuenta de la fe y la confianza en la madre de Dios como intercesora delante de su hijo Jesús.
Eso es lo que hizo María del Pilar. Santiago pensó que lo que él estaba haciendo estaba bien, pero que no era de él . El centro es Jesús. Él es lo que tiene que brillar, nosotros hacemos que brillen otras cosas, pero entonces María lo que hace es mostrarnos a su hijo Jesús .
Las últimas palabras de María a los cristianos que aparecen en la palabra de Dios, lo último que dijo en su testamento, fue "hagan lo que Él les diga". Recordemos las bodas de Caná cuando faltaba el vino. Yo creo que, en este tiempo de una manera muy especial, tenemos que juntarnos al pilar, alrededor del Pilar como hizo Santiago. María nos va a mostrar cómo llega a su hijo Jesús y eso es lo que va a cambiar.
Yo digo que cambiar el mundo es fácil, pero cambiar el corazón de los hombres es difícil. A esto nos llama María. Pidámosle a María que en estos 50 años la diócesis, que en esta visita Papal podamos descubrir que el cambio es interior y que dejemos actuar la gracia de Él, dejándolo a Él que actúe en nuestra vida. Debemos hacer silencio interior -como dice la Madre Teresa, "el silencio engendra la fe"- para escuchar a Dios.
Muy feliz Fiesta Patronal de Nuestra Señora del Pilar y que la bendición de Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo descienda sobre ustedes y permanezca para siempre, Amén .