El alpinista pilarense Tomás Ceppi volvió a conseguirlo. El día de ayer y tras más de un mes de expedición junto al equipo que comanda, una vez más hizo cumbre en la cima del mundo.
El pilarense Tomás Ceppi volvió a hacer cumbre en el Everest
El alpinista de 43 años volvió a hacer cumbre en la cima del mundo. "Es un paso más en este gran camino, sin dudas un gran impulso para querer seguir mejorando y aprendiendo", afirmó.
"El 22/05/2024 a las 5.45 (hora local), tuve el privilegio de pisar otra vez la cumbre del Everest (8.848 mts.)", afirmó a través de un posteo de Instagram, en el que, emocionado, relató que "detrás de estas fotos hay mucho más que una cumbre y quedan muchos momentos en la memoria. Es un paso más en este gran camino, sin dudas un gran impulso para querer seguir mejorando y aprendiendo".
"Chomolungma, Madre del Universo, nos regaló un increíble día de cumbre con excelente clima y sin mucha gente. Pudimos disfrutar de la montaña a pleno", afirmó el alpinista de 43 años que desde hace años dirige su propia empresa de expediciones TCexpeditions con las que organiza ascensos a distintas cumbres del mundo.
Entre los agradecimientos, tuvo una especial mención a su familia y sus amigos por el apoyo incondicional y también a su padre. "Viejito querido, ayer te tuve por un rato mucho mas cerca. Acá te extrañamos y te tenemos siempre junto a nosotros".
Nacido en Choele Choel (Río Negro), Tomás se mudó a Pilar hace 12 a raíz de un problema de salud. Superar obstáculos es parte de su actividad y también de su vida.
En el año 2011, tuvo que enfrentarse a la noticia más dura que le había tocado recibir hasta el momento. Cuando se preparaba para una nueva expedición en Mendoza, un chequeo de rutina le reveló lo impensado. Tenía un carcinoma papilar con metástasis.
El tratamiento se desarrolló en el Hospital Austral y esa circunstancia lo llevó a adoptar Pilar para radicarse de forma definitiva junto a su mujer, Teté, con la que comparte su vida desde hace 15 años.
El camino a la posada
En los años 2019 y 2021 Tomás alcanzó los 8.848 metros de cumbre de Everest. En 2023 volvió a embarcarse en la aventura, aunque en dicha oportunidad no pudo alcanzarlo debido a que la persona a la que guiaba adquirió una bacteria que los obligó a volver cuando estaban "muy cerca de alcanzar el techo del mundo". "No pudimos alcanzar los 8.848 metros del Everest, ese punto geográfico que sin dudas está lejos de ser la verdadera "cumbre" en este tipo de expediciones", relató por entonces.
En 2024, afortunadamente, llegó la revancha para el deportista que tiene entre su itinerario habitual a Nepal, Rusia, Alaska, la Antártida, el Kilimanjaro y el Aconcagua, montaña que considera su casa.
Años atrás, cuando su trabajo en el ámbito del Turismo -formación que también completó - dio paso al de guía de montaña, decidió fundar su propia empresa de expediciones.
Desde allí, además de planificar escalamientos en distintas partes del mundo, intenta transmitirle a sus clientes la importancia de valorar más el proceso que la concreción de la meta.
“Me equivocaría muchísimo en mi forma de guiar, de llevar adelante ese viaje, si solo nos enfocamos en ese punto geográfico”, explica.
Y en este sentido, asegura que “no vale de nada escalar esa cumbre sin saber por qué querés hacerlo. Cuando no tenés una motivación real que te impulsa a perseguir el sueño, enseguida lo vas a dejar de lado”.