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Desde 1976

De las máquinas de escribir a las cámaras de seguridad: Jor Maq cumple medio siglo

Propiedad de Jorge y Germán Etchecopar, el negocio comenzó dedicándose a la venta de máquinas de escribir Olivetti y de calculadoras manuales. Luego llegaron las PC y más tarde las balanzas, controladores fiscales y cámaras de seguridad. Afirman que la clave está en ofrecer un buen servicio al cliente.

28 de marzo de 2026 - 16:19

Durante años, Jorge Etchecopar recorrió en tren los más de 50 kilómetros que lo separaban de la Ciudad de Buenos Aires para concurrir a su trabajo de programador en la histórica fábrica de máquinas de escribir Olivetti sin pensar, por entonces, que su destino iba a estar marcado por el comercio y que iba a terminar convirtiéndose en el fundador de uno de los negocios con más trayectoria de Pilar.

"Como yo trabajaba ahí, mis conocidos empezaban a pedirme: ¿no tenés una máquina para vender? ¿no me conseguís una calculadora?", recordó en diálogo con El Diario el propietario de Jor Maq, que el pasado 15 de marzo cumplió 50 años.

La insistencia de sus allegados lo llevó a, finalmente, probar suerte con la comercialización de productos de la marca. La primera experiencia fue con una estación de servicio, a quien le vendió una sumadora (antigua calculadora manual), y en poco tiempo los clientes no tardaron en multiplicarse. "Vi que era un buen negocio y empecé a recorrer la zona los sábados, vendía y daba asistencia técnica con un amigo que se dedicaba a eso", afirmó el comerciante.

El volumen de la demanda lo llevó a pensar que "sería interesante poner un negocio", afirma, y por eso en el año 1976 alquiló un local sobre la calle San Martín al 800, sin abandonar su trabajo en Olivetti. "Me bajaba del tren a las 21:30 y me iba al negocio, a ver lo que se había vendido, cómo iba todo". Finalmente, impulsado por los buenos resultados cosechados por el comercio que, al mismo tiempo, comenzaba a demandarle más presencia, decidió renunciar a su trabajo para dedicarse de lleno a la venta de máquinas de escribir y calculadoras. En 1978 adquirieron el local propio en Fermín Gamboa al 600, donde permanecen hasta la actualidad, y en el que sumaron un taller para el servicio técnico.

Desde entonces y hasta ahora, ofrecer un buen servicio de posventa es tanto o más importante que la venta de equipos para Jorge y también para Germán (55), su hijo, que se incorporó al negocio en 1989.

Además de haber sido testigo del crecimiento urbanístico y demográfico que experimentó Pilar en las últimas tres décadas, Jor Maq estuvo atravesado por otro gran cambio, el tecnológico. Así, el espacio que hasta la década de 1990 ocupaban las antiguas máquinas de escribir fue conquistado paulatinamente por las computadoras. Primero, las míticas Commodore 64 -destinadas a juegos electrónicos- y luego las PC.

"Fuimos los primeros de Pilar en vender PC, las armábamos nosotros", rememora Jorge. Luego, cuando las computadoras personales dejaron de ser una novedad, comenzó a comercializar balanzas y equipamiento industrial y comercial, como máquinas registradoras y controladores fiscales, productos que sigue vendiendo hasta hoy. La última gran incorporación fue la del servicio de instalación de cámaras de seguridad, a cargo de Germán.

"Pilar ha cambiado, cuando empezamos teníamos 80 mil habitantes y ahora son 500 mil, antes nos conocíamos todos, hoy no conocés a nadie. Pero el cambio más grande fue el tecnológico, con la aparición de las primeras PC. Hoy una computadora hace todo, control de stock, facturación, cuentas corrientes, emite facturas, lo que quizás antes hacían 3 o 4 personas", afirma el fundador del negocio.

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MEDIO SIGLO DE JORMAQ. Jorge y Germán Etchecopar.

Puesto a revelar aquello que llevó al local a celebrar nada menos que 50 años, Jorge no lo duda: "ofrecer un buen servicio al cliente". En tiempos donde las importaciones y las compras por internet de productos chinos hacen tambalear a los comercios físicos, desde Jor Maq siguen apostando al trato personalizado y al respaldo que ofrecen desde el mostrador.

"Hay gente que compra cámaras por internet porque están a buen precio pero quizás después se encuentran con problemas para instalarlas, o cambian el celular y no pueden volver a configurarlas y nos llaman para asesoramiento sobre esas cuestiones", explica Germán, para agregar que "nosotros brindamos asesoramiento, primero vemos dónde deberían colocarse las cámaras, también las instalamos y las configuramos, brindamos toda la ayuda necesaria y saben que pueden encontrarnos acá, ante cualquier inconveniente".

"El 80 o 90% de nuestros clientes llegan por recomendación, trabajamos mucho en Pilar y también fuera de Pilar", destacó.

En 50 años no fueron pocas las crisis económicas que les tocó afrontar, incluyendo la profunda caída del consumo actual, que de manera indirecta afecta su actividad. "Nosotros dependemos del comercio, si los negocios no venden, no invierten en renovar equipamiento ni en reparación", comenta Jorge, mientras reconoce que "se siente una baja". Sin embargo, con la experiencia que le dan las cinco décadas al frente del negocio, sabe que "en tiempos de crisis lo importante es no hacer malas inversiones, pisar firme. Nosotros en 2001 tuvimos un golpe muy fuerte, nos dejó quebrados, tuvimos que arrancar de nuevo y el haber hecho previsiones nos permitió seguir".

Permanecer, de eso se trata. Y en ese sentido, los Etchecopar agradecen a los pilarenses que los vienen acompañando desde 1976. "Le damos gracias por la confianza y porque nos siguen acompañando en este camino", concluyeron.

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