HOY ES EL DÍA MUNDIAL DE LA CROQUETA. No se sabe a ciencia cierta quién impuso esta fecha, pero si sabemos que ya tenemos un plan: preparar croquetas y organizar una reunión familiar o entre amigos para degustar croquetas de toda clase. Aunque también es cierto que los foros de las croquetas que, seguro son unos cuantos, no necesitan esperar a esa fecha para incluir croquetas en su menú semanal o mensual. LO DICEN LAS ESTADÍSTICAS, LA CROQUETA ES UN PLATO ESTRELLA.
Día Mundial de la croqueta
Las croquetas son, en su origen, buñuelos de harina y leche fritos en aceite. El origen etimológico de la palabra procede de la onomatopeya “croquer”, que en francés significa crujir y es el sonido que debería hacer este riquísimo plato al entrar en contacto con nuestro paladar. Pero, ¿Dónde y cuándo nació la croqueta?
Fue François Massialot, célebre chef francés, que trabajó entre otros para Felipe de Orléans, el hermano del Rey Sol, quién en 1691 recogió por primera vez la receta de las croquetas en su libro “Le cuisinier roial et bourgeois” ('El cocinero cortesano y burgués'). Las croquetas aparecen quince veces en este recetario y Massialot las recomienda como entrante en varios menús. No obstante, estas croquetas eran distintas a las que conocimos hoy en día, pues no existía la bechamel. En ese momento eran bolitas hechas de carne picada, huevo y otros ingredientes que se empanaban y se freían.
Pero fue otro cocinero, y también francés, quien hizo famoso el término croqueta. Corría el año 1817 cuando el chef Antonin Carême, que tras la caída de Napoleón había cambiado las cocinas de Talleyrand por las del príncipe regente de Inglaterra, elaboró un plato especial en un banquete ofrecido por el futuro Jorge IV de Inglaterra al gran duque Nicolás de Rusia, futuro zar Nicolás I. Para agasajar al ilustre invitado se le ocurrió preparar una pasta fluida rebozada con una capa crujiente, un plato que fue bautizado como “croquettes à la royale”.
La primera receta en castellano de las croquetas apareció en el libro “Manual de la criada económica y de las madres de familias que desean enseñar a sus hijas lo necesario para el gobierno de su casa” (1833). En este libro aparecían unas croquetas de arroz que se empanaban dos veces y se freían. En el mismo siglo aparecieron después recetas para cocinar croquetas de bacalao y las tradicionales croquetas de jamón.
Ya sea como plato principal o acompañándolo, o simplemente como tapa, redondas u ovaladas, populares o en alta cocina, pocas comidas hay tan internacionales como las deliciosas croquetas.
Secretos para hacer una croqueta perfecta
En realidad, no hay mucha ciencia en hacer una croqueta, dirían algunos, pero, aunque se trate de una receta sencilla, existen algunos trucos básicos para que salgan riquísimas y crujientes.
En cuanto a ingredientes, las hay muy variadas: de carnes, pescados, verduras, quesos… existen tantas formas de prepararlas como gustos hay. Es perfecta para aprovechar los restos de comida.
El verdadero secreto está en cómo se fríe. Se debe hacer uso de una freidora o por lo menos una sartén profunda, que permita sumergir las croquetas en aceite para no tener que darle la vuelta y así no correr el riesgo de desarmarlas.
Otro secreto de las croquetas es la salsa bechamel. Tiene que ser ligera y cremosa.
¿CUÁL ES TU CROQUETA FAVORITA?