Los años ’90 fueron tomados por asalto por el brit-pop. Mientras se desarrollaba la guerra fría entre Oasis y Blur, Pulp ofreció una especie de “tercera posición”. Luego de mucho remar, esta banda de Sheffield la pegó en 1995 con su quinto disco, gracias a dos hits que todavía pueden escucharse por ahí: “Common people” y “Disco 2000”. Con influencias de Bowie y Stone Roses, flema inglesa sobreactuada y cierto aire de dandies venidos a menos les dieron por fin el reconocimiento. Agregando, claro, el carisma de su cantante y líder Jarvis Cocker, a quien por estas tierras muchos le tomaron prestada su impronta más de una vez.
