Los nuevos sistemas de construcción siguen ganando terreno en los desarrollos y también entre los profesionales: sustentables, eficientes y con costos más bajos, se consolidan como alternativa a los métodos tradicionales y los expertos creen que aún tienen un enorme potencial para desplegar.
En la Argentina, la demanda de estos sistemas crece sobre todo de la mano de los paneles constructivos, que son cada vez más versátiles y funcionales, y un recurso muy buscado para obras nuevas o refacciones. La planta más grande del país está en Pilar y pertenece a Diedra, la empresa del Grupo Farallón que sigue apostando a mejorar el hábitat con innovación y a sumar su aporte a la comunidad con mejores recursos y tecnologías para los profesionales.
Después de un 2020 marcado por la pandemia y el freno que impuso a la industria, la fábrica ya está otra vez operativa al 100% con sus 2.500 m2 preparados para producir 2.400 m2 de paneles por turno y el potencial para responder a la demanda en Buenos Aires y el resto del país. El mercado está en crecimiento y es impulsado, en gran mayoría, por especialistas que buscan encarar una nueva obra o resolver una refacción con los mejores recursos -más eficientes y más sustentables- y por empresas constructoras que encaran sus desarrollos incluyendo también estas tecnologías.
La planta de Diedra en Pilar produce y comercializa los paneles desde hace más de siete años. En fábrica se reciben los planos y se “paneliza” el proyecto adaptándose a diversos usos y pueden utilizarse en obras de viviendas o industriales, tanto en nuevos proyectos como para reestructurar o refaccionar. Además, por sus características y materiales son productos livianos, pero también aislantes térmicos, acústicos y antisísmicos.
“Con estos paneles desde Grupo Farallón seguimos impulsando el desarrollo de un sistema de construcción que propone ser cada vez más eficiente, y a su vez acompañamos a quienes siguen apostando a crear viviendas más sustentables, a mejorar el hábitat y sumar su aporte a la comunidad con mejores recursos y tecnologías”, explicó Mercedes Gutiérrez, vicepresidente de Grupo Farallón. “Además -sumó-, desde la planta de Diedra en Pilar brindamos asesoramiento, atendemos consultas y organizamos capacitaciones para profesionales y empresas interesadas en conocer todos sus beneficios”.
Consultada sobre la expansión de estos nuevos sistemas constructivos en el resto del país, Gutiérrez contó que también vienen trabajando en ese sentido y que tienen representantes en varias provincias. “A través de ellos respondemos a la demanda de la cadena de valor en el interior”, precisó, y destacó que “la inversión en tecnología, en capacitación y en materias primas es una de las claves para seguir innovando” y para brindar cada vez más soluciones de diseño y arquitectura. “En este caso con los paneles de Diedra que se adaptan a cualquier tipo de construcción, proyecto o desarrollo”, concluyó.
Con su planta en Pilar, Diedra apuesta a los paneles para una construcción
Qué son los paneles modulares
Los paneles constructivos están conformados por dos mallas de alambre de acero electrosoldadas entre sí e incluyen en su interior una aislación de poliestireno expandido moldeado según las exigencias del proyecto. Son productos que pueden ser utilizados para completar estructuras de hormigón o de acero, asociarse a otros materiales como techos de madera, pisos precomprimidos o de mampostería y hasta combinarse con el uso de paredes de cartón-yeso.
Además de ser compatibles, se caracterizan por su versatilidad y facilidad de uso, su rapidez para la colocación y la resistencia estructural que brinda a todo tipo de obra. También se destacan por ser convenientes, porque permiten dar mejores prestaciones comparados a otros recursos tradicionales y con costos reducidos.