Salud, alegría ¡Feliz Año Nuevo!

En este año sombrío de encierros, temores e incertidumbre, de besos y abrazos proscritos y duelo por los demasiados miles que no están ya entre nosotros, estas dos claras palabras, salud y alegría, se han vuelto más necesarias que nunca.
viernes, 1 de enero de 2021 · 09:29

En los verbos latinos salvere y salutare está la salud o el deseo de salud, que como en otras lenguas antiguas y modernas, incluida la nuestra, dio su nombre al saludo. Los griegos usaban para lo mismo un verbo similar cuya raíz se ha conservado en el término castellano higiene, aunque disponían además de la fórmula jáire, o sea alégrate.

Para evitar la mención a la divinidad, especialmente en los adioses, los viejos republicanos decían salud a secas, expresión aparentemente innovadora pero no menos tradicional, que sigue un patrón reiterado en muchos idiomas indoeuropeos.

Ambos conceptos, salud y alegría, hoy los expresamos en los saludos y deseos que nos damos en momentos especiales de nuestra vida.

Es conocido el caso de un crítico de cine norteamericano, Norman Cousins, quien publicó en la década de los `80 varios artículos acerca de cómo las experiencias positivas, entre ellas la risa, no son solamente estados de ánimo, sino que ayuda en la recuperación de la salud. Cousins, además de seguir el tratamiento farmacológico indicado por sus médicos ante su grave enfermedad, por sugerencias de ellos, empezó a ver películas cómicas que le hacían reír intensamente y comprobó que su dolor disminuía más cuando sumaba esta experiencia al tratamiento convencional, iniciando así lo que llamó una terapia de la risa en forma diaria.

La risa es uno de los reflejos más evidentes de nuestro estado de alegría. Un simple gesto en nuestro rostro, solo necesitas 12 músculos para comprobarlo, con el que estaremos más alegres... y saludables. Además, por si no lo sabías, reírse a carcajadas puede hasta considerarse un ejercicio físico ya que con este simple gesto estamos moviendo hasta 400 músculos, ya no solo de la cara sino también del estómago con lo que estamos favoreciendo llevar una vida más saludable.

Investigaciones actuales demuestran los efectos benéficos para la salud que tienen la risa y la alegría, provocando desde el cerebro la secreción de endorfinas, hormonas relacionadas con los estados de bienestar La alegría verdadera o hilarante, según diversos estudios, tiene muchos beneficios tanto para la salud mental como para la salud física. 

  • Genera un estilo de vida más saludable
  • Mejora el sistema inmunológico
  • Acrecienta la autoestima y la fortaleza
  • Combate el estrés y el dolor
  • Genera relaciones personales sanas
  • Desarrolla un mejor rendimiento laboral
  • Mejora el sueño
  • Aumenta la longevidad.

 

La alegría, como el resto de emociones, se puede entrenar y para ello existen una serie de técnicas. Aquí te compartimos algunas:

  • Conócete a ti mismo
  • Aprende a pensar de manera positiva
  • Trabaja la asertividad
  • Sé empático con los demás
  • Aprende habilidades para resolver conflictos
  • Pide ayuda

Los estados positivos contribuyen a mejorar nuestras defensas ante virus o bacterias siendo los estados contrarios -como la tristeza y la depresión- favorecedores de alteraciones del sistema inmune y procesos de enfermedad. En esta dirección, el sentido del humor es uno de los principales mecanismos que tenemos para ser alegres; puede ayudar a sobrellevar el dolor, reduce el estrés, aumenta la autoestima y enriquece las relaciones.

Si la felicidad, es la naturaleza básica de vivir, la alegría es su dimensión espiritual. A través de ella comenzamos a entender nuestro valor intrínseco y nuestro sitio en el universo. Aceptar la alegría es tomar la decisión de vivir feliz, dar gracias por estar vivo y por todas las oportunidades y transformaciones que nos brinda la existencia. En suma, la salud emocional es fuente de felicidad que aporta energía, vitalidad y ánimo para disfrutar el presente.


Es nuestro más preciado anhelo que esta nota  ayude a centrarnos en aquello que es realmente importante en la vida y cómo superar la adversidad en tiempos difíciles. No perdamos las pequeñas alegrías esperando encontrar la gran felicidad.

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