Días atrás, en Washington la Organización Panamericana de la Salud (OPS) emitió un comunicado en donde solicitó a los países de América que “redoblen esfuerzos para garantizar que las embarazadas accedan a los servicios de salud prenatal”, ya que estudios recientes muestran que aquellas pacientes con comorbilidades tienen un mayor riesgo de padecer formas graves de COVID-19.
Embarazo y COVID: no descuidarse pese al bajo riesgo de contagio
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) afirma que las embarazadas con comorbilidades tienen mayor riesgo de infección por COVID. El Dr. Ernesto Beruti, del Hospital Austral, remarca que "no se deben abandonar las medidas de prevención".
“Sabemos que todo el mundo está muy cansado con lo largo que se ha hecho esto y las medidas que hay que tomar para evitar la propagación del virus, pero lamentablemente el virus sigue. Con lo cual, todas las recomendaciones de las autoridades sanitarias a nivel mundial insisten en que las embarazadas, y sobre todo las que tienen enfermedades crónicas o preexistentes, son pacientes de riesgo. Lo que significa que el cuidado debe seguir”, afirmó el especialista.
Lactancia materna
Aún no hay evidencia de que el coronavirus se transmita a través de la lactancia materna y, además, los especialistas destacan que los beneficios de la lactancia superan la probabilidad de contagio.
Si la madre tiene COVID positivo, al momento de la lactancia deberá colocarse su barbijo, realizar higiene de manos y de los pechos, distanciar la cuna del bebé de su cama y necesitará de alguien sano que la ayude a trasladar al niño.
“Hasta ahora lo que se ha demostrado es que la transmisión vertical, es decir el contagio del virus de la madre al bebe durante el embarazo, el parto y el puerperio es muy bajo, menor al 1%, aunque todo esto es dinámico y cambiante”, explicó el especialista.