Acostumbrada a la acción continua, a la puesta en marcha de ideas y emprendimientos, siempre con un espíritu de autogestión, la realidad de la Sociedad de Fomento de Zelaya no es diferente a la de gran cantidad de instituciones que vieron tambalear sus proyectos durante esta pandemia.
La Sociedad de Fomento de Zelaya pide donaciones
Mientras el lugar permanece cerrado, sus integrantes buscan la forma de salir adelante y seguir brindando servicios a la comunidad.
“La Sofo seguirá cerrada al público, hasta que podamos estar seguros de que la apertura no pondrá en riesgo a ninguna familia, amigo, vecinas ni vecinos que posibilitan que la organización siga en marcha”, aclararon desde la entidad en las redes sociales, señalando que “de a poco iremos retomando los canales de ayuda social”.
En este sentido, la institución está recolectando ropa de abrigo y alimentos: “Pedimos la solidaridad de cada uno, pedimos ampliar la mirada, hoy las necesidades involucran a muchas más familias de las que podríamos imaginar. Y muchas más situaciones de las que estamos habituados a resolver: económicas, de acompañamiento emocional, de educación, entre otras. Las exigencias son demasiadas, el momento nos convoca y nos pide organizar una trama distinta, tenemos que contener y acompañar”.
De la misma manera, en la Sociedad de Fomento de Zelaya reconocieron que en el lugar “tenemos muchas deudas acumuladas y pocas posibilidades de autogestionar recursos económicos de las maneras habituales. Cualquier idea o aporte hoy suma. Hubo colaboradores que sugirieron un bono contribución, otros que ofrecieron premios, shows en vivo y a la gorra... Veremos en los próximos días cuáles serán las opciones para recibir y distribuir las ayudas para salir adelante”.
Por lo pronto, a través del perfil de Facebook de la entidad, los interesados pueden contactarse para entregar ropa de abrigo para donar a familias necesitadas o bien para las ferias solidarias “que nos permite contar con recursos para pagar los gastos mensuales”.
Asimismo, en el lugar se emite un programa semanal de radio (sábados de 13 a 16), producido íntegramente por los chicos a través de Whatsapp. “Podés publicitar en la modalidad trueque, dinero o mercado pago con una donación que nos ayude a pagar los gastos mensuales. Armamos la pauta o hacemos una entrevista y nos contás a qué te dedicás”, proponen.
Por último, mientras se espera por la reapertura, se organiza cómo será el voluntariado. “El primer objetivo –adelantaron- es preparar el aula merendero. La idea es acompañar a los niños en las tareas escolares y la merienda, sobre todo para aquellos que en sus casas no tienen el acceso a la tecnología o alguien que los ayude con la tarea”.