Desde hoy y hasta el viernes 17, en Pilar y el resto de la zona metropolitana de Buenos Aires se llevará a cabo un aislamiento obligatorio en condiciones más rígidas, similar a lo que sucedió en las primeras semanas de cuarentena, a mediados de marzo.
Postales de la nueva fase de cuarentena en Pilar
Para tal fin, el Municipio desplegó una serie de operativos cerrojo con los que buscará garantizar el cumplimiento del aislamiento social, incluyendo 19 grupos de efectivos policiales, ya sea para controles en puntos fijos o rotativos.
La medida fue definida por el gobierno como de “controles inteligentes”. Consiste en cerrar la mayoría de los accesos alternativos a las localidades e instalar controles policiales en los principales. De esa forma, tratará de minimizar la circulación de personas que no tengan permiso para desplazarse para desempeñar un servicio esencial.
En Pilar centro, las primeras horas se caracterizaron por la presencia de vecinos que salían de sus hogares para trabajar: peatones, pasajeros del transporte público (en su mayoría con bolso o mochila en mano), así conductores de autos y motos, fueron los protagonistas de la mañana, en un casco céntrico que lució con poco flujo.
Las imágenes fueron más parecidas a lo que podía verse a finales de marzo y principios de abril, diferenciándose del mayor grado de flexibilidad que había caracterizado las últimas semanas.