El 4 de septiembre de 2011, Desiderio Soriano, de 75 años, salió de su casa del barrio Villa Verde rumbo al bar “Los Gurisitos”, que se encontraba ubicado sobre la calle Musladini, en Villa Buide.
Luego de que el hombre tomara unas copas y jugara a las cartas con sus amigos, se retiró rumbo a su vivienda, ya en los primeros minutos del 5 de septiembre de 2011. Allí fue abordado por un grupo de jóvenes que lo golpeó sin piedad para robarle el poco dinero que llevaba encima. Desiderio murió en el Hospital Sanguinetti al día siguiente.
A 8 años del hecho, su familia sigue reclamando justicia, debido a que el crimen lleva –como tantos otros casos ocurridos en Pilar- el sello de la impunidad.
“Nos destruyeron a toda una familia, lo recordamos siempre en nuestros corazones”, expresaron parientes de Soriano a El diario, agregando que “fue un pilarense que salió de su casa y lo terminaron matando cuatro menores por 2 pesos”.
Padre de 6 hijos y abuelo de 18 nietos, la víctima llevaba en sus bolsillos 80 pesos y un anillo de oro, colocado en una de sus manos. Ese fue el botín por el que lo golpearon salvajemente.
Soriano fue encontrado en la calle Cañonera Tortuga, entre Pedro Cabral y Corbeta Uruguay, del barrio Villa Buide, golpeado y en medio de un charco de sangre.
A su familia le avisaron horas más tarde, cuando ya peleaba por su vida en el Sanguinetti, donde falleció el 6 de septiembre a causa de un derrame cerebral provocado por los golpes recibidos.
En este sentido, sus hijos reclamaron en su momento por el trato que había recibido el anciano en el nosocomio local, donde lo habían dejado sobre una camilla en uno de los pasillos, inconsciente, creyendo que se trataba de un exceso de alcohol. Cuando por fin le realizaron una tomografía, ya era tarde.
Piden justicia por un crimen atroz que sigue impune 8 años después
Desiderio Soriano tenía 75 años. Fue abordado en Villa Buide por una patota de menores que lo asesinó a golpes. Su familia sigue reclamando.
Impunes
Por el hecho fueron demorados dos menores, que quedaron rápidamente en libertad, aunque siempre se dijo que los agresores habían sido no menos de cuatro.
Asimismo, a partir del caso de Desiderio Soriano se conoció otro caso similar: el crimen de Jorge Basualdo, de 56 años, ocurrido en febrero de 2011. Como coincidencia, el hombre fue asesinado a golpes a pocos metros del bar “Los gurisitos”, que fue clausurado por el Municipio en forma definitiva en 2012. l