Durante la apertura de sesiones ordinarias el intendente Nicolás Ducoté anunció que buscaría modificar el Código de Faltas de Pilar que data del año 1982.
Entre las novedades que podría presentar de concretarse los cambios en la conocida Ordenanza 44/82, no descartan intentar regular las actividades de los trapitos y limpia vidrios en todo el distrito. La intención no es nueva, ya que durante la gestión de Humberto Zúccaro, hubo varios intentos que no prosperaron y el último de ellos, que fue el más cercano a concretarse, tuvo lugar en 2015 de la mano del concejal Diego Ranieli.
Esa última propuesta fue tomada como base de los futuros cambios, que atraviesan las distintas áreas del Ejecutivo, que pasará por los Juzgados de Faltas y que, se cree, en seis meses llegará al Honorable Concejo Deliberante (HCD).
En agosto próximo, la legislación local que rige las contravenciones cumplirá 37 años y muestra ciertas normas verdaderamente ridículas (ver aparte) y que según aseguró Ranieli a El Diario “son muy difícil de aplicar, como algunas sanciones en las que el código que estamos utilizando prevé días de cárcel”.
Desde hace poco menos de un mes, el trabajo está centrado en las cuestiones medioambientales, malos olores, vuelco de afluentes, ruidos molestos, entre otras, que al igual que el resto deberán tratarse y fijarse cuáles serán los procedimientos y ese es el trabajo del área de Legales.
“Cada infracción la vamos a ver con el área correspondiente y buscaremos que se actualicen las que están, porque el código actual ya está caduco”, explicó Ranieli a El Diario.
Nuevo intento para modificar el viejo Código de Faltas
Novedades
En cuanto a las reglas de convivencia que modificarían de llevarse a cabo, esta vez, los cambios en el Código de Faltas, no descartan la prohibición o regulación de la actividad de los limpia vidrios y los trapitos, una medida que anunció también en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
En el distrito, no solo se habla de quienes desarrollan estos trabajos, sino también de todas aquellas personas que están en los semáforos realizando algún tipo de espectáculo, como los malabaristas, entre otros.
Uno de los frenos que estarían encontrando quienes trabajan en el la redacción del nuevo reglamento, es que el Gobierno bonaerense, hace tres años que anuncia cambios en la legislación, lo que podría modificar el código local, “de todas formas decidimos avanzar”, aseguró Ranieli.
Veremos si esta vez la modificación llega a buen puerto y deja de ser un anuncio o solo una expresión de deseo, para terminar con las normas que fueron impuestas aún en tiempos de la dictadura cívico-militar.
Ciencia
Según explicó el concejal y Juez de Faltas en uso de licencia, Diego Ranieli, las reglas en materia de medioambiente, deben tener mediciones científicas para poder ser sancionadas.
VIEJAS FALTAS
Cosas que no
Una de las secciones más extensas y desactualizada de la Ordenanza 44/82 es la de las reglas de tránsito, donde existen cosas como: “prohibido mirar hacia atrás sin motivo que lo justifique” o “cortar filas de escolares, procesiones o cortejos fúnebres”. Estas son castigadas con multas de hasta quince y diez sueldos municipales.
La misma regla dice que por “salpicar las aceras o desplazar el agua o barro de la calzada hacia los transeúntes”, se deberá pagar hasta diez sueldos municipales. El sueldo mínimo hoy es de poco más de $14.000. De la misma manera, los ciclistas pueden ser castigados con hasta diez sueldos por dejar su rodado sobre la vereda o no tenerlos “provistas de alarma”.
Mientras que los colectiveros pueden ser multados con hasta veinte sueldos municipales, por “ascenso y descenso de pasajeros con el coche en movimiento o en lugares indebidos, asientos deteriorados, falta de cortinados, no arrimar al cordón el rodado y la ausencia de un libro de quejas”.
Así como también está terminantemente prohibida la venta ambulante y caminar por las calles de Pilar en short de baño.