En las últimas horas, la comunidad de Pilar se convulsionó con la noticia de que en breve cerrará sus puertas el Hogar San Cayetano, entidad que a lo largo de 20 años se ocupó de darles contención y asistencia a chicos que llegaban con duras realidades familiares.
Según indicaron desde la institución, la situación económica y financiera era insostenible, señalando a los aumentos en las tarifas, impuestos y cargas sociales como las razones de la decisión. Sin embargo, surgió otra versión: desde el Estado desmienten la falta de fondos y señalan cuestiones de malos manejos, tanto de recursos como de personal.
De acuerdo a lo que pudo averiguar El Diario, hace dos semanas desde el Organismo Provincial de Niñez se le comunicó al Municipio que el Hogar San Cayetano no seguiría funcionando, por una decisión del Obispado de la Diócesis Zárate-Campana (funciona bajo su órbita).
En este sentido, fuentes del Municipio consultadas por el tema expresaron que la medida tendría que ver “con la falta de profesionales y de un director que pueda hacerse cargo del lugar”, desmintiendo al tarifazo y demás cimbronazos económicos como los motivos principales.
“Las becas aumentaron casi un 250% desde 2016 hasta la actualidad, no tiene que ver con algo económico. Es una situación compleja, desde el Municipio no tenemos intervención directa, pero es una cuestión interna del lugar, que no tiene los profesionales necesarios”, indicó la misma fuente.
Si bien desde el San Cayetano se culpó a la escasez de recursos para formar equipos profesionales, en la Comuna aseguran que “las becas son de poco más de 8 mil pesos, y por decisión de María Eugenia Vidal se estarán abriendo diez nuevos hogares convivenciales en toda la provincia, unos 50 cupos”.
El Municipio asegura que el cierre del San Cayetano no es por la crisis
Recursos
El Hogar San Cayetano nació en 1999, por la iniciativa del por el entonces cura párroco José Ramón de la Villa. Desde ese momento comenzó a alojar a chicos en situación de vulnerabilidad (llegaron a ser 16 menores). Con edades que iban desde los 4 a los 14 años, asistían al Colegio San José, también dependiente de la Diócesis Zárate-Campana y ubicado a pocos metros de distancia.
Las fuentes estatales consultadas por El Diario enfatizaron que “no es una cuestión de recursos”, añadiendo que “esto es más complicado, tiene que ver con falta de liderazgo para llevar adelante lo que implica un hogar convivencial, con el seguimiento y los profesionales que tienen que tener para cada uno de los casos”.
Asimismo, comentaron que “el obispado toma la decisión de cerrar las puertas porque la situación no se podía sostener. Es algo muy sensible que tiene que ver con los profesionales, el funcionamiento y el trato que se les daba a los chicos en ese hogar”.
Haciendo equilibrio
Cuando en la parroquia local y la Diócesis Zárate-Campana se decidió no tomar más cupos, en el San Cayetano había 14 chicos, de los cuales cuatro fueron trasladados al Hogar del Milagro.
Dicha entidad tiene 35 años de trayectoria y persigue el mismo fin: darle alojamiento y contención a niños que arrastran una situación familiar vulnerable y están a la espera de una adopción. Consultado por El Diario, Oscar Cabrera, su actual director, evitó opinar sobre la situación del San Cayetano, pero reconoció que “es bastante difícil sostener un hogar”.
En el Hogar del Milagro hay 18 chicos, y según Cabrera “si bien desde la Provincia nos giran unas becas, no llegan a cubrir todos los gastos. En nuestro caso nos cubren el 35 %, lo demás lo generamos con eventos, ferias y aportes de voluntarios”.
A fines de 2018, un recital de Agapornis recaudó fondos para la entidad.