Una de las industrias más golpeada por la crisis que atraviesa la industria nacional es la indumentaria que según señalaron desde el sector, perdió cerca de 4.000 puestos de trabajo en un año.
Así lo remarca un informe de la Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria (CIAI), en el que asegura que se dieron entre el cuarto trimestre de 2016 y el mismo período de 2017, remarcando que la cifra equivale a una reducción de 8,1% en el plantel del personal de todas las empresas del rubro.
Al mismo tiempo, responsabiliza de la caída en las ventas, a la apertura de importaciones indiscriminadas, la suba en las tarifas, el incremento de los costos de la materia prima y la baja o nula financiación y las altas tasas de interés.
Y en ese sentido remarcaron: “La sumatoria de estos factores, entre otros, hace que el rubro indumentaria sea el sector con resultados más negativos desde 2016”.
El presidente de la CIAI, Claudio Drescher, confirmó: “se han perdido y se pierden muchísimos puestos de trabajo, todos los días” y agregó: “se acentúa la crisis y la otra cara del desempleo es que otra vez retrocedemos con estas políticas antiproductivas y seguimos en el camino de la informalidad” y lanzó: “muchísimas de las personas que pierden su trabajo terminan haciendo changas, o muchos talleres chiquititos de costura terminan poniendo en negro a su personal por no poder hacerse cargo del costo para poder ser competitivo”.
Por otra parte, señaló que las estadísticas de venta dan como resultado una situación extremadamente compleja para el rubro y remarcó que calculan estar en “alrededor del 12 a 15% unidades menos vendidas que el año pasado, en los sectores formales de la industria”.
Mientras que cerró: “hoy todas las marcas están en peligro. Así como estamos, es absolutamente impensado que alguien pueda sobrevivir. Es imprescindible un cambio de rumbo económico, ya no hay más tiempo”.