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Opinión

Abuso sexual infantil: la importancia de escuchar a los niños, niñas y adolescentes

Por Andrea J. Carpaneto.
Por Redacción Pilar a Diario 11 de noviembre de 2018 - 00:00


Por Andrea J. Carpaneto Psicóloga-UBA 
andreajcarpaneto@gmail.com


“…No hables de eso. Haz de cuenta que no pasó. Yo te voy a cuidar. Se te va a pasar”. Y así fue, Gema olvidó el abuso de su padre por casi cuarenta años…” *

Cuando una persona consigue recordar que fue víctima de abusos sexuales en su infancia, la primera reacción de su entorno suele ser la de dudar de eso que aparece como una revelación. Pero cuando a la memoria acuden los recuerdos traumáticos, no se puede retroceder. Aunque las víctimas busquen borrarlos.
Descubrir una parte de la historia de la propia vida puede ser aterrador. La negación es uno de los  mecanismos de defensa al que el psiquismo acude para disminuir el sufrimiento. Las consecuencias de decir “la verdad” pueden llevar a la ruptura de lazos familiares. Si hablamos de los abusos sexuales intrafamiliares, que representan el porcentaje mayor de casos. Quien recuerde esos episodios, intentará seguir viviendo como si no hubieran ocurrido. Pero el cuerpo en algún momento hablará por sí solo. Los signos de los abusos  se borran con el correr de los meses o de los años. Los síntomas que producen pueden durar décadas.
Algún adulto se pregunta por qué se mentiría sobre un hecho tan aberrante y vergonzoso para una niña/o, o adolescente. Pero muchas veces cuesta entender la dimensión que conlleva cargar con esa situación. Sigue siendo preferible que sea mentira, que la víctima de abuso esté fantaseando o creando una realidad paralela. Cualquier excusa sirve para no abordar la verdad y sus consecuencias.
Actualmente las denuncias por abuso sexual infantil son imprescriptibles. El comienzo de este camino fue la Ley 26.705 conocida como “Ley Piazza”. Esto marcó un gran avance en materia de delitos contra la integridad sexual. La posibilidad de que los delitos sean imprescriptibles, da la importante oportunidad de denunciarlos cuando la persona se sienta preparada. Esto en general sucede cuando el menor alcanza la mayoría de edad, o posteriormente.
Quienes ejercen abusos sexuales en la infancia deben saber que sus víctimas en algún momento van a hablar. Que sus delitos no quedarán impunes por prescribir. Es mucho lo que hay por hacer en cuanto a la defensa de los derechos de los niños, niñas y adolescentes. En estos, como en muchos otros casos, la herramienta más poderosa es la “palabra”. Quienes tienen voz, que hablen. Que varios lo hagan, posibilita que muchos otros también puedan hacerlo.
Atención a víctimas de abuso sexual infantil 0800-222-1717

 

*Fragmento del libro “Abuso Sexual Infantil. En las mejores familias», de Irene V. Intebi. Ed.  Granica (1998). Página 200.
 

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