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Fenómeno local

Colectora Shopping Center: la particular oferta de cada fin de semana

Al costado de la Panamericana se venden diversos productos. El mayor movimiento llega los sábados y domingos. Un mundo que subsiste a metros del desarrollo ??ooficial???.
Por Redacción Pilar a Diario 28 de octubre de 2018 - 00:00

El fenómeno fue creciendo con el tiempo y en la actualidad ya es parte de la actividad económica de los pilarenses: extendiéndose por un largo recorrido –el fuerte está entre los kilómetros 45 y 55-, ese “Colectora Shopping Center” tiene vida propia y funciona casi como un polo paralelo de actividad.
Desde hace más de 10 años, Horacio despliega sus alfombras realizadas con cuero de vaca, variando la ubicación. Vecino de los cachorros, dedicó su vida a los alfombrados, incluyendo casi 40 años en el puerto de frutos de Tigre. “Ahora tengo 73 y estoy jubilado. Si me quedo en casa, ¿qué hago?”, expresa el hombre, que asegura que entre su clientela pilarense se cuentan políticos, jueces y hasta celebridades internacionales como Cameron Díaz (“estuvo en Sheraton Pilar y me compró, sabe hablar un español perfecto”).
El precio oscila entre los 3.500 y los 3.800 pesos. “Es mercadería que nadie tiene”, saca pecho mientras espera la llegada de los clientes.
Facundo, vendedor de frutillas ($150 el cajón), se ubica circunstancialmente en el kilómetro 49,500. “Empecé hace unos 5 años, en este puente pero también en el Pantanetti o Diarco. Vendo frutas de estación y todo marcha bastante bien, la gente para”. Vecino del barrio El Panchito, asegura que “hay que rebuscársela como se pueda, algo tenés que hacer…”. Por eso, se instala desde las 9 hasta las 19 o 20, pasando en su puesto casi todo el día.
También hace alrededor de 5 años, Aldo trabaja al costado de Panamericana, aunque en su caso vende plantas y flores, sumando ocasionalmente muebles de madera. La venta “depende del momento, suelo estar a la mañana. Los fines de semana se vende más, porque la gente sale a los supermercados”. El hombre ofrece jazmines a $200, aunque se lamenta porque “el Municipio viene a sacarme de vez en cuando. Soy jubilado, esto me ayuda, todo suma”.

Remando
A metros del cementerio Memorial, los sábados y domingos José vende plumeros que confecciona en la semana. “Hay que cuidar el lugar, hoy no hay códigos…”, avisa, luego de 9 años en el mismo puesto. Sin embargo, la calle está dura: “Antes vendía 10 o 15, hoy con suerte 3 o 4”.
Algo similar opina Jorge: “La venta este año bajó un 70%”, asegura este herrero que vende parrillas (de $1.000 a $1.600), asadores ($1.400), palitas (de $300 a $600) y hasta cestos de residuos (entre $2.000 y $4.000), todo de fabricación artesanal. 
En algunos casos por la crisis, pero en muchos otros porque en ese inmenso cordón verde han encontrado un lugar ideal para explotar sus actividades. Lo cierto es que, al costado de la autopista, se cumple el viejo dicho popular: en la variedad está el gusto. 

 

Esperando una oportunidad
Entre los vendedores de la colectora está Hugo (51 años), quien fue vigilador privado y está sin trabajo desde hace 2 años. Para subsistir, vende paltas en el puente del kilómetro 49,500. “Hay días en los que la venta –ofrecía cuatro por $99) se mueve un poco más, los mejores son los sábados”, afirma, mientras adelanta que “si para el verano tengo la plata suficiente, espero vender reposeras. Está complicado…”.
Además, a un puente de distancia están su hermana (ella tiene experiencia trabajando en hospitales) y su cuñado, en la misma situación de desempleo. Para ofrecer empleo a cualquiera de los tres: (113) 895 1029.

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