En las últimas semanas, la obra social de los estatales bonaerenses que tiene en su red a más de 20.000 pilarenses negó prestaciones a distintas personas que realizaron reclamos e incluso advirtieron que podrían ir a la Justicia.
¿Qué pasa con IOMA? Esa es la pregunta que se hacen los afiliados.
En los últimos días desde la obra social le negaron la insulina a una chica de 13 años con diabetes tipo I y que debe inyectarse cuatro veces al día.
Eso se sumó a una beba de 8 meses tuvo que esperar que la obra social le dijera que sí a sus padres para una intervención quirúrgica por una malformación congénita con la que nació, en medio de meses de lucha y la solidaridad de los vecinos.
Al mismo tiempo, un nene de tres años y medio que padece una enfermedad denominada Hemimelia Peronea, por la cual nació con un acortamiento de tibia y peroné en una de sus piernas, espera desde marzo que la obra social le entregue una prótesis.
A estos reclamos, se le suman otros, menos graves, que son el cobro de prestaciones que hasta hace un par de años no se cobraban y que alteran la economía de los afiliados de una obra social cautiva, que ni siquiera permite desregular los aportes a una prepaga.
La historia de Lionela es la más reciente, ya que la niña del barrio Villa Verde se inyecta insulina desde hace dos años y hasta que su médica le cambió el tipo de esta, no tuvo problemas con la entrega.
“Mi hija es insulinodependiente y debe inyectarse cuatro veces al día. Se atiende en el Hospital Falcón, hace un mes, por una cuestión de crecimiento, le cambiaron la marca de la insulina, fui a IOMA para iniciar el trámite y me la negaron”, contó su mamá Laura, que aseguró estar desesperada y sin soluciones porque no puede comprar la insulina que tiene un costo de alrededor de $5.000.
Siguen sumándose los reclamos contra IOMA
Inexplicables
Milena Cácerez, la beba de 8 meses que vive en Villa Rosa, sufrió durante muchas semanas el desinterés de IOMA, al punto que su mamá, Silvana, decidió empezar a vender locro para juntar dinero y así poder operar a la niña, que nació con una malformación congénita. Tras idas y vueltas con la obra social, ésta se hizo cargo y pudo ser intervenida.
En tanto, Owen Chávez, el nene de tres años y medio sigue esperando respuestas y su mamá, Julieta, aseguró que realizó todos los pasos burocráticos y a pesar de eso, siguen sin darles la prótesis.
“Vamos casi todos los días a preguntar, en IOMA nunca me dijeron que no me cubrirían la prótesis pero te acercás a sus oficinas y te atienden así nomás, no te dan ninguna explicación”, agregó la mujer.
20.000
Es el número aproximado de pilarenses afiliados a IOMA y que necesitan los servicios de la obra social.