Por Lucía Leguizamo*
En Internet, nadie sabe que sos un perro
Por Lucía Leguizamo
En primer lugar, hay que tener en cuenta que vivimos en un mundo en el cual reina Internet, y que hoy en día no hay persona tanto joven como adulta que no cuente con al menos un usuario en una red social.
Internet, con fines específicos, fue creado para compartir información entre varios puntos; y las redes sociales, por su parte, fueron creadas para comunicarse. Estas plataformas digitales permiten conectarse con cualquier tipo de persona alrededor del mundo y es allí donde se pone en juego nuestra inocencia, ya que al crearnos un usuario en la web, surge el anonimato que puede ser usado tanto como aparentar ser alguien que no somos, como para acosar e instigar a otras personas.
Ambas cuestiones nos muestran el mal uso de las redes sociales, las cuales a veces han logrado mejorar la vida de las personas y en otros casos las han llevado a la muerte mediante engaños, secuestros, hostigamientos y amenazas.
Una nueva moda entre los adolescentes de hoy en día es el conocido "ciberacoso”, también denominado acoso virtual o acoso cibernético, que es el uso de medios de comunicación digitales para acosar a una persona o grupo de personas, mediante ataques personales, divulgación de información confidencial o falsa entre otros medios.
En nuestro país hay más de 24 millones de usuarios de Facebook, de los cuales 16 millones ingresan todos los días. El problema es que de ese total, hay un importante número que comete toda clase de delitos con el resto de la comunidad virtual. Alrededor de 200 casos mensuales por acosos, amenazas, hostigamiento y hasta abusos que derivan en causas judiciales se generan en el país sólo a través de esta red social.
Por eso hay que tener en cuenta que no todas las personas son quienes realmente dicen ser, recuerden que las fotos de los perfiles se roban o se editan y la información puede ser inventada. Sabiendo esto, tendremos que revisar con quién queremos compartir realmente nuestra información, ya que nadie más que nosotros mismos es responsable de proteger su propia imagen e intimidad en las redes sociales e Internet.
*Alumna de 6° año del Instituto Parroquial "Nuestra Señora del Pilar"