Desde hace 17 días, un conflicto interno en el Sindicato de la Carne de Pilar afecta el normal recorrido de las líneas de colectivos que se dirigen a la estación de trenes de Pilar y desata molestias y enojo vecinal.
Interna gremial, bronca vecinal
El Sindicato de la Carne está tomado desde hace 17 días que incluyeron el bloqueo del principal acceso a la estación. Se distraen móviles y policías que podrían estar patrullando.
Es que la sede gremial ubicada en la calle Nazarre, entre Martignone y Camilo Costa, permanece tomada por unos 30 trabajadores que reclaman la intervención del Ministerio de Trabajo de la Nación y el llamado a elecciones "urgente”.
Pero el inicio y la toma del edificio, generó que durante poco más de una semana, la calle troncal que utilizan todas las líneas de colectivos, locales, provinciales y nacionales, para llegar hasta la estación del Ferrocarril San Martín, se viera interrumpida, obligando a desviar el paso del transporte público.
Con el correr de los días y el paso de 600 colectivos diarios por la calle Pelagio Luna, hizo que esta arteria de barrio con poco tránsito pesado, se deteriorada rápidamente y los vecinos salieron a reclamar la intervención del Municipio, y lo hicieron con un piquete.
La medida que tomaron las autoridades, fue solicitar a las fuerzas policiales que realice un perímetro en la vereda del edificio y no interrumpa el tránsito.
Días antes, las peleas continuas que se desataron frente a la sede sindical y que incluía el vuelo de objetos contundentes y la intervención policial, había abierto el libro de quejas de los frentistas de la zona.
Además del reclamo por las calles, los disturbios y el bloqueo de Nazarre, la fuerte presencia policial en la zona durante unos 10 días y la actual presencia fija de dos patrulleros, uno de la Policía Local y el otro del Servicio de Apoyo Policial (SAP), más unos ocho agentes custodiando el lugar, provocó descontento entre los vecinos.
Los frentistas de los alrededores del gremio, aseguraron: "no vemos presencia policial en las calles y están patrulleros y policías que deberían estar para prevención, cuidando que no haya lío en un problema sindical”.
Este reclamo, está emparentado con que la zona fue hasta hace poco, blanco de los delincuentes e incluso a pocos metros del lugar del conflicto gremial, una anciana fue víctima de un intento de homicidio para robarle, en medio de una ola de asaltos en el vecindario.
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Son los trabajadores despedidos de distintos frigoríficos que acusan al interventor Alfredo Bruno, de no defenderlos y que esperan la intervención del Ministerio de Trabajo de la Nación, para que llame a elecciones y ponga fin al conflicto.