El barrio Las Colinas de Pilar estuvo sin luz durante 46 horas. El servicio eléctrico se interrumpió el miércoles a las 15 y fue restablecido hoy, luego del mediodía. Durante ese tiempo, esta zona del partido atravesó un sinfín de contratiempos. Varias viviendas de las calles Pauli y Canen quedaron sin suministro eléctrico por más de un día y, entre los afectados, sobresale el caso de una persona insulinodependiente.
El drama de vivir sin luz
Ante la falta de respuesta por parte de Edenor, esta persona debió acudir a la solidaridad de sus vecinos para resguardar su medicación, ya que los cartuchos de insulina necesitan refrigeración constante y no se recomienda enfriarlos con hielo porque pueden congelarse.
El corte afectó solo a una parte del barrio, por lo que recurrieron a una vecina con luz para almacenar la insulina en su heladera. “Pedimos a una vecina que nos guarde los cartuchos, porque son muchos, y tuvimos que molestarla a las 4 de la madrugada porque necesitábamos una dosis. Es todo un trastorno”, narró Marcos Bertolino, sobre la situación que atravesron junto a su pareja. “Hicimos el reclamo de Edenor y nos dijeron que lo ponían como prioridad, pero no pasó nada. No es habitual que se corte la luz en el barrio. Hubo cortes grandes con tormentas ocasionales, pero no son frecuentes. Esta vez no recibimos ningún tipo de respuesta”, comentó el periodista, en diálogo con El Diario. Bertolino señaló se sumaron varios contratiempos que condicionaron el día a día. “En el barrio no hay agua potable y, sin luz, no hay energía para bombear agua. Así que también recurrimos a los vecinos que nos dieron una mano en ese sentido”, añadió.
Finalmente, la empresa restableció el servicio este mediodía, luego de innumerables reclamos.