"Estamos sumamente agradecidos por las pelotas que nos trajeron para los chicos, porque necesitamos mucho de esta ayuda. Estos materiales y muchos más, nos hacen falta para los chicos”, expresó la directora del Comedor Confiar, María Boero.
“Necesitamos mucho de esta ayuda”
"Este abrazo solidario que nos han hecho de traernos pelotas se convirtió en una alegría enorme para los chicos”, agregó la encargada junto a un grupo de voluntarias del establecimiento que nació en 2001.
El comedor cuenta con una inscripción de 150 chicos. "A los más chiquitos les damos desayuno, almuerzo y por la tarde los cruzamos al predio de enfrente a jugar a la cancha. Después, a la tarde, recibimos a los más grandes”, manifestó.
Además de ayudar a los chicos con las tareas escolares, les ofrecen un taller de teatro y para más adelante piensan sumar un tejido y títeres. Y por la tarde, implementarán la Escuela Primaria y Secundaria para Adultos, con títulos oficiales, ya que depende del Ministerio de Educación de la Nación.