El atentado múltiple que sacudió ayer Bruselas y dejó al menos 34 muertos y más de 130 heridos tocó de cerca a un pilarense: Martín Rosso, músico radicado en ese país hace casi una década, quien se salvó de estar en el lugar de los hechos por un cambio en su horario laboral.
Un pilarense que vive a metros del horror en Bélgica
Martín Rosso es músico y reside allá desde 2009. Suele tomar el metro que sufrió el ataque. Lo salvó un cambio en sus horarios laborales. “Da escalofríos”, expresó.
Los atentados ocurrieron en el aeropuerto internacional de la capital belga, donde se produjo un ataque suicida, y en la estación Maelbeek del metro, que el contrabajista de 38 años suele tomar para ir a los ensayos.
“Nadie se esperaba esto. Bélgica es un país neutral, pero después del arresto de Abdeslam (uno de los ideólogos de los atentados en París, detenido hace cuatro días) era imaginable”, expresó en una charla exclusiva con El Diario y Código Plaza (FM Plaza 92.1).
Rosso se radicó en Bélgica en 2009, y vive a 300 metros de la estación Maelbeek, donde ocurrió uno de los atentados. Por eso, el impacto ha sido mayor aún para Martín, ya que la tragedia pudo haberlo rozado o directamente golpeado: “Yo tomo todos los días el metro en Maelbeek a eso de las 9.15 para ir a la Ópera, pero esta semana trabajamos de tarde. Si hubiera tenido que ir a la mañana me hubiese tocado estar ahí, precisamente en esa punta del andén a la misma hora de los atentados. Da escalofríos… Me podría haber tocado”.
La paz se rompió en la mañana de ayer, cuando comenzó a escuchar cerca de su casa el sonido de las sirenas y el alboroto callejero. “Este es el barrio europeo, donde está el parlamento y diferentes instituciones. Uno no espera algo de esta magnitud”.
Una vez ocurridos los atentados, se suspendieron las actividades laborales y los transportes. La gente recibió la recomendación de quedarse en sus casas mientras trabajan las fuerzas de seguridad.
Con respecto al clima de la ciudad, comentó que “Bruselas está parada, nadie trabaja y no hay medios de transporte. En general, hay una calma tensa”. Ayer, “lo primero que hice fue mandar un mensaje a mi familia para avisar que estoy bien. No conozco a nadie que haya estado implicado, por suerte”.
Acostumbrado a ser un país tranquilo, Bélgica se sacudió luego de los ataques a la capital francesa, al descubrirse que células terroristas provenían de allí. “Cuando ocurrió lo de París la gente se sorprendió –recordó el pilarense-, pero las fuerzas de seguridad ya lo sabían, los Yihadistas son de todos los países, no solo de Francia y Bélgica”.
Y añadió que “cuando fue lo de París había alerta 4, el máximo, y después todo volvió a la normalidad. Ahora va a ser igual”.
El dato
El Estado Islámico se atribuyó los ataques de ayer en Bruselas, al igual que lo ocurrido en París el 13 de noviembre pasado.